Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Arturo Fernández vuelve a sonreír desde El Sucu

Rezos y cánticos que “salen del corazón” y una llamada del Padre Ángel, para descubrir las placas en honor del actor gijonés en Ceares

Por la izquierda, Bernardo Díaz, Justo Roces, Janel Cuesta, Sergio Puente, Alberto Estrada, Carmen Quesada, Juan García, Miguel Escalada (sentado), Jesús García, Pedro Preciados y Miguel Vázquez, al descubrir las placas en honor de Arturo Fernández junto a su nicho en el cementerio de El Sucu.

Por la izquierda, Bernardo Díaz, Justo Roces, Janel Cuesta, Sergio Puente, Alberto Estrada, Carmen Quesada, Juan García, Miguel Escalada (sentado), Jesús García, Pedro Preciados y Miguel Vázquez, al descubrir las placas en honor de Arturo Fernández junto a su nicho en el cementerio de El Sucu. Ángel González

“Este es un homenaje que sale del corazón y, como tal, llega más rápido todavía al corazón”. A Carmen Quesada, la mujer con la que Arturo Fernández compartió cuatro décadas de su vida, le tocó volver a tirar de su elegancia marca de la casa para reprimir las lágrimas. Si hace dos días la viuda del gigantesco actor se emocionaba en el teatro Jovellanos en el homenaje institucional al chatín, ayer la mujer volvió a hacer lo propio en el cementerio de El Sucu, en Ceares, en la inauguración de las tres placas de cerámica junto a la tumba del actor.

Fue una mañana de mucho calor en el camposanto gijonés, donde a eso de las doce del mediodía, los más cercanos a Fernández se congregaron junto a su nicho, a la altura de la puerta tres del cementerio. En ese lugar estuvieron Sergio Puente, uno de los impulsores del homenaje, Alberto Estrada, cuya empresa, Cerámicas Laguía, elaboró las insignias, y otros como Janel Cuesta, Bernardo Díaz o Justo Roces.

Las tres láminas están colocadas en un muro y son una reproducción del rostro del actor con una dedicatoria de su puño y letra a su ciudad natal; una panorámica de la playa de San Lorenzo y otra pieza en la que puede leerse una dedicatoria de Sergio Puente. “Esto es para todos los gijoneses, para que quede a perpetuidad y sea un lugar de peregrinación”, destacó Puente durante el acto.

“Estamos muy agradecidos por el homenaje en el Jovellanos”, anunció Carmen Quesada, en referencia al palco de honor que la ciudad ha otorgado al actor en el coliseo del paseo de Begoña. “En vida se llevó el cariño de sus paisanos y de su público y eso es lo que me queda. Estos homenajes dan calorcito al corazón, pero agrandan su ausencia”, remachó la mujer. Quesada, en su intervención, tuvo que hacer un alto en el camino. Fue para atender la llamada del padre Ángel, que telefoneó desde Madrid. “Como muchas otras veces, nos dio su bendición. Le habría gustado estar. Casi tiene el don de la ubicuidad, pero le falta el casi”, comentó en tono amable la mujer. Otro de los amigos del chatín que tiró de teléfono fue el cantante gijonés Danny Daniel.

El acto fue desenfado y respetuoso a partes iguales. También espiritual. Y todo gracias a Fernando Fueyo, el capellán del Sporting y párroco jubilado de San Nicolás de Bari, en El Coto. “Soy un fiel seguidor de Arturo Fernández. Era una persona que me alegraba”, explicó el religioso, que animó a todos los presentes, entre los que se encontraron los portavoces municipales del PP y Vox, Alberto López Asenjo y Eladio de la Concha respectivamente, a rezar un “Padre nuestro” en memoria del intérprete.

Fueyo, fiel a su estilo, soltó una perla muy celebrada por los asistentes, antes de la oración. “Primero rezo yo y luego cantará Cynthia Zebaze, que, os aseguro, canta mejor que yo rezo”, dijo el sacerdote. Y razón no le faltó porque la soprano camerunesa, afincada en Gijón, emocionó a todos con una versión del “Ave María”. Fue el broche de oro a un homenaje de los más cercanos al chatín. Un gesto que Arturo Fernández, con su carácter playu habrá sabido apreciar desde lo más alto.

8

Homenaje a Arturo Fernández en El Sucu Ángel González

Un grupo de amigos del actor pedirá colocar una estatua suya en Begoña

Un grupo de amigos de Arturo Fernández está iniciando los trámites para solicitar al Ayuntamiento dedicarle una estatua al actor en el paseo de Begoña, junto al teatro Jovellanos. La idea es hacer una efigie del intérprete en un banco y colocarla de tal forma que los gijoneses y todos los turistas puedan sacarse fotos con él y coliseo gijonés de fondo. Entre este grupo se encuentran rostros conocidos como Alberto Estrada y el mismo Sergio Puente, así como otros muchos. “Es una idea de la que me acabo de enterar. Sé que hay un grupo de ciudadanos de Gijón a los que les parecía muy bonito”, valoró ayer Carmen Quesada. “Sería muy feliz si se hiciera, pero comprendo que en la ciudad hay muchos personajes que lo merecen también”, concretó la viuda del intérprete. “Solo que exista la iniciativa ya me parece bien”, zanjó Quesada, sobre el posible homenaje. Un homenaje que junto al de El Sucu y el Jovellanos sería el colofón para un actor que es hijo predilecto de Gijón desde 1994.

Compartir el artículo

stats