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La muerte de un electricista que cayó del tejado de El Molinón, cerca de archivarse

La Fiscalía solicita el sobreseimiento al entender que el trabajador no se enganchó a la línea de vida de la cubierta, algo no imputable a la empresa

Revisión del tejado de El Molinón en enero de 2020, tras el fallecimiento de un trabajador.

Revisión del tejado de El Molinón en enero de 2020, tras el fallecimiento de un trabajador. Ángel González

El accidente laboral que en enero del pasado año le costó la vida a un experimentado electricista de 57 años, que se precipitó desde una altura de más de veinte metros mientras realizaba labores de mantenimiento en los focos del estadio municipal de El Molinón, va camino de archivarse judicialmente. El ministerio fiscal acaba de solicitar el sobreseimiento provisional de todo el procedimiento al entender, en base al informe presentado por la Inspección de Trabajo, que el accidente laboral se produjo al pisar sobre la cubierta, que venció, sin que el trabajador “adaptase las medidas preventivas y adecuadas para no caerse”, ergo en lo ocurrido no existe responsabilidad alguna de la empresa.

La víctima de este fatal accidente, apoderado de una pequeña empresa de mantenimiento de sistemas eléctricos con sede en Avilés, se encontraba realizando trabajos de mantenimiento en el tejado del fondo sur del estadio municipal. Según detalla el informe de Inspección de Trabajo, base para el escrito presentado ya por la Fiscalía, “llevaba puesto un arnés y, como elemento de amarre, una cuerda y un mosquetón”, además del traje de faena. De pronto, sobre las 16.30 horas del 28 de agosto de 2020, la cubierta de El Molinón cedió, generándose un agujero por el que este hombre se precipitó al vacío. El resto de operarios que compartían esas las labores, entre los que estaban compañeros del fallecido –todos ellos confesaron estar “rotos de dolor” tras lo ocurrido, según relataron entonces a este periódico– ya le vieron tendido en el suelo y nada pudieron hacer para ayudarle. Ni siquiera los servicios médicos desplazados hasta el lugar tuvieron opción de asistirle. Murió en el acto fruto del impacto.

El deceso generó una investigación policial y de Inspección de Trabajo para determinar si las medidas de seguridad para llevar a cabo esos trabajos se cumplían conforme a la ley. Las diligencias estaban abiertas en el Juzgado de Instrucción número 2 de Gijón, en funciones de guardia en el momento de la muerte de este electricista. Tras más de un año de toma de declaraciones, pruebas e informes, la Fiscalía estima que no existe delito punible por parte de la empresa. “En la cubierta del fondo sur –donde se encontraba el fallecido trabajando– había una línea de vida como elemento de seguridad a la que, en el momento del accidente, el trabajador no estaba anclado”, argumenta el ministerio fiscal en su escrito al juzgado solicitando el sobreseimiento provisional de la causa. Ahora, será la magistrada quien deba pronunciarse al respecto de esta petición.

El fallecido, un veterano profesional “prudente y experimentado” y con más de 25 años de actividad en el sector, según detallaron entonces sus compañeros, era vecino del barrio avilesino de El Quirinal, estaba casado y era padre de dos hijas.

Las claves del caso

  • Trabajador. Un electricista de 57 años y vecino de Avilés con más de 25 años de experiencia en el sector y “muy prudente”.
  • Labores. El fallecido realizaba labores de mantenimiento en los focos del estadio de El Molinón cuando cedió el tejado. 
  • Conclusiones. El informe de Inspección de Trabajo, base de la petición del fiscal, sostiene que no se enganchó a la línea de vida.

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