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Ante el retorno de una de las grandes citas del verano gijonés

La Feria de Muestras tendrá medidores de ventilación del aire y cámaras para vigilar los aforos

La reducción de los expositores permitirá ampliar los pasillos de los pabellones | Varias firmas debutarán en el certamen

Público a la entrada del recinto ferial en 2019.  |  MARCOS LEÓN

Público a la entrada del recinto ferial en 2019. | MARCOS LEÓN

La Cámara de Comercio de Gijón ya calienta motores para la recuperación de una de las grandes citas del verano gijonés, la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA), cuya edición del año pasado fue suspendida por el riesgo de transmisión del coronavirus y que este año se va a celebrar, entre el 7 y el 22 de agosto, con un aforo del 50% del máximo que tiene el recinto ferial establecido en su plan de autoprotección, tal y como ayer adelantó LA NUEVA ESPAÑA. No será la única medida. También se suprimen los días especiales, se instalará una zona común junto a los locales hosteleros para las consumiciones y se reducen casi un tercio los espacios expositivos para favorecer el tránsito.

La recuperación este año de un certamen multisectorial como es FIDMA ya había sido pedida en círculos empresariales en los últimos meses. Para algunos sectores es especialmente importante. Por ejemplo, empresas como las del automóvil o del mueble, hacen cada año su agosto en la Feria, no sólo por las ventas que materializan, si no por los contactos con potenciales clientes para trabajar el resto del año. Con el avance en la vacunación y la supresión del estado de alarma, las circunstancias permiten que este año se celebre la 64.ª edición del certamen, con importantes cambios respecto a las celebradas antes de la irrupción de la pandemia. Cambios que van desde las medidas básicas de protección frente al virus hasta otras como la reducción del espacio destinado a los expositores o los cambios en la agenda ferial y en la organización de actos, todos ellos orientados a evitar aglomeraciones y apostar por el mantenimiento de la distancia social.

La Cámara de Comercio ha optado por extremar las medidas más allá de los requisitos que actualmente exige la Consejería de Salud para actividades feriales y para la circulación por espacios abiertos. Así, el aforo máximo será del 50%, cuando el tope permitido en grandes espacios comerciales es del 75%. En los pabellones se instalarán medidores de CO2, aunque no son obligatorios, para comprobar que en todo momento están correctamente ventilados. Además, mientras en otros espacios abiertos de la ciudad se puede circular sin mascarilla, en todo el recinto ferial será obligatorio el uso de la misma. Cámaras cenitales contarán las personas que entran a la Feria y a cada pabellón, para controlar que no se sobrepasa el aforo. Quien quiera visitar la Feria puede garantizarse que no va a tener que quedarse a la puerta comprobando previamente a través de una aplicación móvil o de internet cómo está el aforo del recinto ferial en ese momento. Además también podrá adquirir las entradas on-line.

Por la Feria se podrá transitar sin restricciones. Para facilitar que los visitantes guarden las distancias se han ampliado los pasillos de los pabellones, reduciendo en un 30% la superficie dedicada a los expositores y en algunos casos eliminando stands. Los pabellones tampoco cerrarán a la hora de comer, para permitir una afluencia más escalonada. Quienes opten por comer en la Feria, tendrán que recoger sus consumiciones en los locales hosteleros, empaquetadas, y llevárselas a las terrazas que se han habilitado en las inmediaciones de los mismos. La Feria además va a contar con un equipo de distanciadores sociales que velará en todo momento por el cumplimiento de las normas de seguridad en un recinto por el que estarán repartidos dispensadores de hidrogel y en el que los aseos se limpiarán tras cada uso.

Evitar las aglomeraciones también ha llevado a modificar el calendario ferial, eliminando días especiales como los dedicados al Banco Sabadell y a Liberbank, que demás este año repartirán menos invitaciones. También se elimina el día de las personas mayores y el día del deporte, sustituyendo este último por días dedicados por separado a los principales clubes de la ciudad, cuyos socios podrán acceder gratis al ferial. Se mantienen otros días, como los de Langreo, Mieres, Cangas del Narcea, Tineo y León.

El visitante no encontrará este año algunas de las firmas tradicionales del certamen, en unos casos por renuncia voluntaria y en otros por la necesidad de dejar hueco para los pasillos. En el lado contrario de la balanza, este año se incorpora seis empresas, como las energéticas Total y Endesa, Fuensanta que está construyendo un stand permanente, vuelve Vodafone y habrá dos nuevas marcas de coches, Isuzu y Kupra. Además habrá dos nuevas instituciones: el Ayuntamiento de Mieres y el Colegio de Arquitectos. Unas firmas que se suman a la que muchos ya denominan la “feria más segura de la historia”.

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