Álvaro Alonso es el secretario general de la Cámara de Comercio de Gijón y director de la Feria de Muestras. Ante la próxima edición del certamen, el primero en pandemia tras la suspensión de la cita el año pasado, destaca que “el recinto ferial es tan seguro como salir a la calle”.

–Tras un año de parón, ¿cómo afrontan el retorno de la Feria de Muestras?

–Afrontamos la Feria más segura de la historia. La Feria forma parte de esa recuperación económica que Asturias tanto necesita.

–¿Van a emplear el control de los contactos entre los asistentes que usaron en otras ferias, mediante la entrega de un dispositivo wifi y su identificación con DNI a la puerta, que denominaron “cerca de ti”?

–Estamos valorándolo. Ese era un sistema para facilitar el seguimiento, en el caso de que hubiera un contagio, registrando las interacciones con personas a menos de cinco metros de distancia durante más de cinco segundos. Con un nivel de vacunación como el que existe ahora, y teniendo en cuenta que en la Feria no se da una concentración de gente joven, estamos viendo si ahora es necesario o sería matar moscas a cañonazos. Pero no es una decisión que todavía se haya tomado. Esta medida no es de protección de la salud de las personas que acceden, es ante el caso de que se diese un contagio. Algo que entendemos que ahora, con todas las medidas que tomamos, va a ser prácticamente imposible.

–¿Por qué han optado por el uso obligatorio de mascarilla en el exterior?

–Porque hemos querido ir más allá. Como con el hecho de que estableciendo la norma un tope del 75% del aforo, nosotros hemos hecho unos cálculos con el 50%, para ir un poco más allá. Hemos establecido parámetros muy seguros.

–¿Y contra aglomeraciones?

–Se elimina las recepciones de invitados en la entrada principal del recinto. Va a haber eliminación con carácter general de ágapes y cócteles. También se suprimen varios días dedicados, como el de las personas mayores.

–¿Cómo evitarán colas a la entrada?

–Con carácter general, la entrada al recinto ferial, teniendo en cuenta que tiene cinco puertas, se produce de manera ágil y escalonada.

–Pero en las anteriores no había una limitación de aforo.

–Vamos a dar información a través de la web y de los móviles de cómo está el aforo. Pero en una edición normal, el recinto, de 160.000 metros cuadrados, era un fluir de personas sin aglomeraciones, no esa foto que hay en el imaginario popular. Una foto que se daba solo en dos días concretos, que solían ser el de Begoña unido al del Sabadell cuando coincidían –que ya no coinciden– y el de la Caja, que además este año no los hay. Y además tan sólo se producía en alguna hora concreta por la tarde. Pero durante los 16 días de Feria, lo habitual es un fluir de personas. Hemos insistido mucho en terminar con ese mito y esa foto buscada. Ya no va a haber esos días D.

–¿En un día normal de ediciones anteriores, no en esos días D, se alcanzaba ese 50% de aforo que se pone de tope este año?

–Puede haber días en que se alcance en momentos concretos._En la mayor parte de los días, los mejores para los expositores, hay ese fluir de personas. Cuando les hemos explicado estas medidas nos dicen que están encantados. Por eso, para nosotros, el covid ha sido un momento de mejora. Eso es lo que tendría que haber durante todas las ferias. No debería haber esos días de concentración porque, en esa situación, los expositores no pueden atender a la gente.

–¿Se puede decir entonces que va ha haber días normales de Feria como en otras ediciones, en cuanto a afluencia se refiere?

–Desaparecen los picos y lo que va a haber son días normales de Feria, en los que se puede pasear sin ningún tipo de aglomeración.

–¿Además de los protocolos de seguridad, que más cambios va a notar el visitante?

–Se mantiene el reparto sectorial de los pabellones. Habrá pasillos más anchos. En algunos pabellones ha habido que eliminar espacios dedicados a exposición, como en la galería comercial, de la que se elimina toda la parte central que solía estar todo lo vinculado al regalo. También se han eliminado espacios de hostelería para instalar terrazas tirando alguno de los stands que estaba en peor estado de conservación.

–¿Ha habido empresas que rechazaran participar este año?

–Ha habido empresas que han declinado estar y otras a las que desgraciadamente hemos tenido que decir que no pueden instalarse. Eso sí, los espacios se han ocupado.

–¿Y los expositores de fuera?

–Los expositores que más se caen son los de fuera de Asturias.

–¿Está completa la Feria?

–Prácticamente. Siempre quedan flecos y, si llega alguien, se le puede buscar sitio, a no ser que requiera un espacio muy grande.

–La afluencia otros años rondaba los 700.000 visitantes. ¿Con qué cifra se daría por satisfecho este año?

–Esperamos que sea inferior que en ediciones anteriores debido a la actual situación de pandemia, pero suficiente para que sea atractiva para los expositores.

–¿A los trabajadores de los stands les van a pedir estar vacunados o una PCR?

–No hay esa exigencia de momento, fundamentalmente porque la mayor parte tendrán ya la vacunación. Lo que sí tenemos es un protocolo sanitario por si se detecta algún caso.

–¿Qué sectores son los más ansiosos por volver a la Feria?

–Con carácter general hemos tenido una respuesta muy positiva en cuanto se empezó a comercializar. La Feria supone medio punto del PIB de Asturias. No sólo por la actividad económica que aquí se desarrolla durante esos 16 días, por parte de los expositores y de todos los servicios y bienes que les prestan otras empresas. También por la proyección en cuanto a la actividad de los expositores en los siguientes meses.

–¿Con una edición como esta, la Cámara tendrá problemas para cuadrar sus cuentas?

–No. Hemos hecho un presupuesto equilibrado. El poder organizar la Feria de Muestras supone una recuperación económica para la Cámara después de un año de pérdidas importantes como fue el 2020.

–¿Quién va a inaugurar la ­Feria?

–Está pendiente de confirmar el Ministro de turno. Por supuesto, contamos con las autoridades asturianas y gijonesas.

“Esta ola afecta a los jóvenes, y la Feria no es un concierto”


–¿El protocolo de seguridad que han elaborado es flexible?

–Por supuesto. Se puede mejorar en cualquier momento. Estamos en un trabajo coordinado con las autoridades sanitarias, en las que confiamos plenamente. Me gustaría resaltar el excelente trabajo que desde la Consejería de Salud del Principado de Asturias se ha llevado a cabo durante la pandemia, más allá de que algunas decisiones son duras y nosotros las hemos sufrido en carne propia.

–¿Colaboraron con ustedes en la elaboración del plan?

–Hemos mantenido reuniones y les hemos trasladado, antes de ponerlas por escrito, las medidas que se iban a poner.

–La incidencia de contagios, en la quinta ola, está aumentando. ¿Puede provocar algún cambio en lo que han proyectado?

–Confiamos en que no. La Feria es una realidad comercial, no un concierto. Y esta ola se circunscribe al colectivo más joven. Por eso, gracias a Dios, no está teniendo las consecuencias en ingresos hospitalarios de otras olas. Y hay un elevado nivel de vacunación, que sigue creciendo.