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Cornión organiza una gran exposición con decenas de artistas por sus 40 años

Cornión organiza una muestra para celebrar sus 40 años | “Volvería a hacer lo mismo”, dice Amador Fernández, responsable de la galería

Amador Fernández, en la galería Cornión. | Juan Plaza

Amador Fernández, en la galería Cornión. | Juan Plaza

“El veneno que me entró cuando trabajé en la librería que había en este mismo sitio con solo 14 años fue lo que determinó mi vida”, cuenta Amador Fernández al hacer balance de los 40 años de la galería Cornión, ubicada en la calle de La Merced. Fue en aquella adolescencia, buscando un trabajo veraniego para sacarse un dinero, cuando cruzó por primera vez la puerta de la que por entonces era la librería Atalaya. “Cuando acabé el instituto buscaba un ambiente que me gustara para trabajar y encontré la librería”, dice. “El dueño del local era amigo de todos los pintores y artistas que eran de la ciudad o pasaban por aquí en esa época, y para mí fue una auténtica suerte, porque me encantaba ese ambiente”, relata el veterano galerista, que el jueves inaugurará una exposición colectiva con motivo de la efeméride bajo el nombre “De ayer y hoy”, formada por más de sesenta obras de 30 autores (entre los que se encuentran El Roto, Miguel Galano, Pelayo Ortega, Luis Fega, Josefina Junco, Tadanori Yamaguchi y Miguel Watio) que hacen un repaso por la historia del lugar.

El vínculo definitivo de Fernández con el local llegaría después. “Trabajaba en Cáceres, en una central nuclear, cuando tuve la oportunidad de volver e impulsar Cornión, como librería y galería”, dice. Una decisión que tomó hace ya cuatro décadas y de la que no se arrepiente, a pesar de que en su momento, fue una decisión que arriesgada. “Era un sitio donde ya había trabajado, pero también significaba cambiar completamente de vida”, comenta. “Vine a sabiendas de que iba a perder dinero”, añade. “Era un proyecto que me emocionaba, el de los libros y el arte, y echando la vista atrás no tengo dudas de que acerté”, remata.

A sus 68 años, Fernández no tiene intención aún de aparcar su vínculo con la galería gijonesa, aunque reconoce que no siempre es fácil. “La librería era lo que más esclavizaba, porque entrábamos a las 8 de la mañana y no sabíamos cuándo acabábamos”, cuenta Fernández. “El trabajo en la galería es mucho más liviano, te deja compartir muchos ratos con amigos y artistas”, prosigue. No hay duda de que Cornión está en buenas manos, y uno de sus secretos es “la manera como lo llevamos, en familia, mi mujer, mi hija y yo”, desvela el veterano galerista.

El ojo experto de Amador Fernández ha visto mucho arte y lo que no es arte, pero nunca había pasado por delante de él nada parecido a lo que ha ocurrido con la pandemia. “El covid hizo mucho daño socialmente a todo el mundo y económicamente todos estamos padeciendo”, dice. Lo que tiene claro es que aún está lejos de querer abandonar su particular hogar. “Todavía me veo unos años más aquí, tengo cuerda para rato”, bromea.

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