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La mejor carne de buey se saborea en El Molinón

El restaurante Lúpulo innova con la carne como gran protagonista

Por la izquierda, Iván Eijo, Yuniet Molina, Luis Serrano y Cesáreo Eijo. | M. L.

Por la izquierda, Iván Eijo, Yuniet Molina, Luis Serrano y Cesáreo Eijo. | M. L.

Dice el refranero que “a comer, bailar y gozar que el mundo se va a acabar”. A pesar de que lo de bailar aún está complicado, en Gijón no faltan ofertas para disfrutar de buen ambiente y mejor comida. Es el caso del restaurante Lúpulo la Estrella del Molinón, en los bajos del estadio, un asador abierto hace tres meses y que ahora se ha propuesto distinguirse de la oferta gastronómica por su apuesta por la carne de buey. Es el único local en la ciudad que lo ofrece de manera continuada.

“Esto surgió como una cosa sin pensar, yo ya tenía bastante con las pulperías”, explica Cesáreo Eijo, dueño de este restaurante y de otro anexo, la pulpería Tierras Gallegas, así como de su homólogo en Parque Principado. “Quisimos montar un asador porque yo me crié en medio de las vacas y de los bueyes”, prosigue Eijo. El hostelero gallego cuenta que “mientras que lo de las pulperías surgió a raíz de los controles de alcoholemia a las afueras de las fiestas de los pueblos”, esto le viene “de toda la vida”. Y que un factor clave en este negocio es el origen de la carne que ofrecen. “Tenemos ganadería propia, criamos el animal desde que nace hasta que se mata, por lo que sabemos lo qué damos y lo qué comemos, algo de lo que no puede presumir todo el mundo”, detalla Eijo.

Pero no solo de buey vive el hombre, y Lúpulo, además de ofrecer carne a una calidad-precio muy competitiva, también cuenta entre su oferta con una gran selección de cervezas, un campo con el que pretenden atraer a todo tipo de públicos. Entre la carta destacan el entrecot, el chuletón de vaca madurada, pero también las croquetas de cecina de buey o la tabla de embutidos del mismo animal .

El local, de grandes dimensiones, cuenta con una plantilla de 20 personas los fines de semana y puede llegar a albergar hasta 200 comensales. Aunque para eso, todavía habrá que esperar al final de las restricciones.

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