El Ayuntamiento ha concedido hoy la licencia para la instalación de la nueva ITV de Granda "una vez que se han recibido todos los informes técnicos, medioambientales y de movilidad". Estos tres estudios, informa el Consistorio, "han sido positivos y confirman que la solicitud cumple con todos los parámetros legales". Por lo tanto, desde el gobierno local hace hincapié en que, "si no se concede la licencia, se incurriría en un delito de prevaricación". Explica que concede dicha licencia "para cumplir con la legalidad".

La parcela en la que se construirá la polémica ITV de Granda está calificada como suelo industrial en el Plan General de Ordenación y por tanto "permite este tipo de instalación". Desde el Ayuntamiento recuerdan que "el gobierno municipal consideró oportuno ofrecer alternativas para contribuir a resolver la situación y minimizar los perjuicios a todas las partes implicadas", pero insisten en que la licencia "es un acto reglado sujeto a la normativa urbanística".

Según la Consejería de Administración Autonómica, Medio Ambiente y Cambio Climático "no hay indicios documentales de que el suelo donde se instalará la ITV esté contaminado" y los servicios municipales de Urbanismo y Movilidad, en los informes técnicos elaborados, concluyen que "el aumento de tráfico que generará la ITV no supondrá un problema significativo para el resto de usuarios".