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La defensa de los acusados de la violación del Carmen pedirá acceder al móvil de las chicas

Los portugueses y las jóvenes se dieron sus perfiles en redes tras el encuentro, según ellos | Los implicados barajan demandar a políticos

El furgón policial en el que fueron trasladados los cuatro denunciados. | Marcos León

El furgón policial en el que fueron trasladados los cuatro denunciados. | Marcos León

La defensa de los cuatro jóvenes denunciados por agredir sexualmente a dos chicas en un alojamiento turístico de El Carmen estudia solicitar el acceso a los móviles de ellas para verificar los mensajes que se intercambiaron en los momentos previos a interponer la demanda. Es decir, la madrugada del viernes al sábado, cuando sucedieron los hechos. Germán Inclán, el abogado que ha asumido a la representación de los portugueses, basará su estrategia en un vídeo sexual grabado en el alojamiento que muestra los momentos finales de la presunta violación. Una violación que, sostiene Inclán, nunca existió puesto que en esa pieza se ve “actitud cariñosa por parte de todos”. Ese detalle, sumado a que tanto los portugueses como las dos chicas se intercambiaron sus perfiles en redes sociales poco antes de separar sus caminos, siempre según el testimonio de ellos, llevarán al letrado a exigir la libre absolución de sus clientes, sobre los que pesan delitos de agresión sexual y abuso.

El primer paso que darán Inclán será interponer un recurso para poder sacar a los dos turistas que ingresaron en prisión provisional hace dos días (los otros dos quedarán libres con cargos). El abogado confía en tenerlo listo para finales de esta semana. En caso de que no le sea aceptado, pedirá que los dos presos puedan esperar la llegada del juicio en una cárcel de su país. Los otros dos acusados también se enfrentan a una causa penal, pero la jueza estimó su puesta en libertad provisional. Pusieron rumbo acompañados por sus familiares a Braga, la ciudad de la que son oriundos, hace dos días, nada más salir del Palacio de Justicia gijonés. Ayer, en el canal de la televisión portuguesa Sic habló el padre de uno de los implicados. Afirmó que barajan emprender acciones legales contra varios políticos nacionales y asturianos por haber expresado su condena a los hechos denunciados. Además, mostró su malestar por no haber podido ver a su hijo durante horas, que estuvo detenido en la comisaría de la Policía Nacional de El Natahoyo junto a sus tres compañeros desde el sábado hasta el martes.

Los hechos denunciados se remontan al pasado fin de semana. Hacia la una de la madrugada, denunciantes y agresores se conocieron en un banco en la calle próximo a un conocido bar de copas de la zona del puerto deportivo. Según el relato de la defensa, uno de los lusos se acercó a pedir tabaco a las dos jóvenes. Tras una breve charla, accedieron a tener un encuentro sexual. A la pensión fueron voluntariamente las dos agredidas con los cuatro portugueses. Además, hubo una tercera persona, un amigo de las chicas, que también quiso subir al alojamiento turístico, aunque nunca llegó a hacerlo.

El tiempo que duró la supuesta agresión no ha sido concretado por ninguna de las partes, pero la primera llamada a la Policía Local se produjo cerca de las cuatro de la mañana. Antes, se produjo el encuentro sexual y la grabación. La defensa no concretó si esta pieza se tomó con o sin consentimiento de las dos chicas. Lo que sí afirma es que, tras salir de la pensión, estas accedieron a intercambiarse sus perfiles en una conocida red social, estuvieron unos minutos en la calle y, después, “decidieron poner la demanda”. “Mis clientes son tan tontos que tras haber cometido un supuesto delito luego encima van y dan su perfil en redes sociales, que fue como dieron con ellos para detenerlos”, ironizó el abogado.

Antes de formalizar la denuncia, y siempre según el relato vecinal, una joven, que habría de ser una de las agredidas según estimaciones de la defensa, se acercó al número 19 de la calle de El Carmen preguntando en varios pisos por varios chicos. Eran cerca de las tres de la mañana, es decir, antes de plantear la denuncia. Según Inclán, sus clientes no volvieron a verse las caras nunca más. Horas después, sobre las ocho de la mañana, los cuatro portugueses fueron detenidos por la Policía Nacional en el número 16 de Pedro Duro. Tres de ellos bajaron tranquilos y uno expresó su malestar por la detención.

El parte de lesiones será otro de los pilares en los que se base la defensa. Según Inclán, las jóvenes no tienen ninguna de las heridas que denunciaron. Afirmaron haber sido sometidas por la fuerza por los cuatro. “Declaran que hay golpes, pero no hay rastro de bofetadas o puñetazos. Así consta en el informe médico firmado en el Hospital de Cabueñes. Tampoco se aprecia ninguna dolencia en el examen ginecológico”, añadió Inclán, que se muestra poco esperanzado de poder cumplir su propósito de acceder a los móviles de las chicas para verificar sus mensajes. “Dudo que el juez lo admita y que si hay algo comprometedor, lo conserven”, zanjó.

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