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El operativo para retirar nidos de gaviota se reforzará tras el fiasco de este año

El Ayuntamiento duplicará el personal para controlar estas aves después de la suspensión de la campaña por retrasos en el contrato

Una gaviota, en una terraza de Gijón.

Una gaviota, en una terraza de Gijón. Ángel González

Gijón redoblará esfuerzos en 2022 para frenar la población de las gaviotas patiamarillas y de las palomas, que tantos problemas generan a vecinos y hosteleros. El Ayuntamiento ha firmado un contrato para los próximos dos años con dos prórrogas incluidas con la empresa Larus Control, que se encargará en los próximos meses de poner coto a estas aves tras no realizarse en 2021 la campaña anual de recogida de nidos de ambas especies por demoras en la tramitación administrativa. En compensación, y empleando la partida que no se utilizó en 2021, fuentes del gobierno local confirman que en 2022 habrá dos equipos, en lugar de solo uno, retirando nidos de gaviotas en los tejados de la ciudad. Una labor que se complementará con una intensa campaña ciudadana para detectar más eficazmente la localización de los ponederos de estas aves.

Las campañas de control de nido de gaviotas patiamarillas y de palomas comenzaron a realizarse en Gijón entre 1995 y 1996, ante la abundancia de críticas vecinales por la acción de estas aves. Unas críticas que también ha hecho suyas la hostelería en los últimos meses. En no pocos locales próximos a zonas marítimas, como es el caso de Fomento, los camareros avisan a los turistas y lugareños de la voracidad de las gaviotas, que no dudan en lanzarse a las mesas para rapiñar tapas y sobras con los consiguientes daños a las vajillas y molestias que ello provoca. Algunos miembros del sector denunciaron en su momento que los desperfectos provocados por las gaviotas pueden rondar los 300 euros al mes en los peores casos, en roturas de vajilla. Este tema ha sido uno de los puntos que la junta local de Otea Gijón ha puesto sobre la mesa en sus frecuentes reuniones con el gobierno local.

A lo largo de 2021, el Ayuntamiento no puso en marcha esta campaña que tan buenos frutos venía dando en el concejo en las dos últimas décadas. La razón se debe a retrasos en la tramitación del nuevo contrato, ya que el anterior, suscrito con Sigma Gestión Medioambiental, expiró. Fue el 14 de agosto cuando el servicio municipal de Calidad y Vigilancia Medioambiental inició el expediente del proceso que culminaría con la firma del citado nuevo contrato. Más adelante, el 27 de enero, el servicio de Medio Ambiente envió a contratación el pliego técnico, así como el cuadro de condiciones particulares. El primer informe, según detalló el Ayuntamiento, llegó el 18 de febrero y el 4 de marzo se logró la luz verde por parte de los servicios jurídicos. No obstante, entre el 10 y 17 de marzo se produjeron dos reparos de la Intervención que demoraron la firma con la empresa. No fue hasta el 25 de marzo cuando Medio Ambiente corrigió esos problemas y el día 30 de ese mismo mes se envió el texto a contratación. La firma con Lanus Control se concretó el pasado 5 de julio.

Este orden cronológico en el proceso es relevante para conocer por qué este año no ha podido realizarse la campaña de control de nidos de gaviotas. Y es que dicha campaña debe ejecutarse en unas fechas muy concretas, entre abril y junio, o como muy tarde, la última semana de julio. Es en este periodo de tiempo cuando las gaviotas ponen sus huevos, que es lo que se retira. Con estos animales nunca se retiran crías que tengan la edad suficiente para salir del nido.

Para intentar corregir los excesos de gaviotas que habrán entrañado el hecho de que este año no se haya ejecutado la campaña, el Ayuntamiento redoblará esfuerzos para el 2022. Ello cristalizará en que la empresa pondrá a disposición dos equipos para recoger nidos por los tejados de Gijón, en lugar de uno como es habitual. Estos equipos están compuestos por dos técnicos especialistas en trabajos de altura, que están asistidos por un veterinario. Además, los trabajos los coordina un biólogo.

Paralelamente, el gobierno local pondrá en marcha una campaña mucho más ambiciosa para concienciar a los ciudadanos de la importancia de señalar a la empresa que ejecuta el control la ubicación de los nidos para que la retirada de los huevos sea mucho más eficiente. Esta campaña, que ya se realiza cada año, será en 2022 mucho más amplia que en otras ocasiones. El contrato tiene un importe de 48.032,40 euros y además incluye seis campañas anuales de control de población de palomas.

Críticas de Foro

La firma del nuevo contrato con Lanus Control no ha evitado las críticas a nivel político por el hecho de que este año no haya podido realizarse la campaña de control de población de gaviotas. Las críticas las ha capitalizado Foro, que ya denunció hace varias semanas la situación. “Una vez más vemos como la mala gestión del gobierno y su excesiva lentitud para tramitar cualquier expediente han hecho que en 2021 no tengamos control poblacional de gaviotas”, analizó el portavoz forista, Jesús Martínez Salvador. “Las consecuencias son ya constatables. Gijón está tomado por estas aves que hacen más complicada la convivencia”, añadió el concejal. En el año 2020, la campaña se cerró con la retirada de 589 nidos y 907 huevos. Se retiraron 1.425 descendientes y se actuó entre el 18 de mayo y el 3 de julio en 404 ubicaciones.

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