La primera reunión entre Ángel Lorenzo, presidente de Otea Gijón, y Manuel Cañete, líder de la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV), terminó ayer con lo que ambos describieron como un “clima de consenso”. La peatonalización de las calles, la redacción de una nueva ordenanza para las terrazas y otro modelo de ocio para la ciudad fueron los temas principales del encuentro en el que también participaron Alejandro López, miembro de la patronal hostelera, y María José Cuervo, vicepresidenta de la FAV. “Los vecinos también somos consumidores, trabajadores y dueños de bares. Por eso, tenemos que buscar líneas comunes en las que trabajar”, expresó Cañete.

La nueva directiva de la patronal hostelera quiere “convertir a Gijón en una ciudad pionera en las terrazas cómodas y atractivas” con un proyecto que “homogeneice su imagen”, señaló Lorenzo tras la reunión. “Nosotros decimos ‘sí’ a una nueva ordenanza, pero hay que ser claros con la anchura de las calles y la definición de las terrazas ancladas”, puntualizó Cañete. “No es aceptable que en barrios como El Carmen haya sitios por los que no puede pasar una silla de rudas”, prosiguió el líder vecinal. Otea desea iniciar la redacción del documento en septiembre “para tenerlo antes del próximo verano”. Cañete, por su parte, pide “no correr en la redacción de un documento para lograr un acuerdo que respete todos los intereses”.

“Hoy en día a la hostelería pide lo mismo que los vecinos exigimos desde hace años, la peatonalización de las calles”, apuntó Cañete, que coincide con la patronal hostelera en que el Ayuntamiento debe escuchar sus voces para el diseño del plan de movilidad. “Tenemos que buscar una movilidad donde quepa todo el mundo. No es lo mismo peatonalizar calles relevantes para el tráfico a hacerlo en las fachadas marítimas, dónde sí merece la pena”, apuntó Lorenzo. El presidente de Otea y socio del grupo Gavia fue más allá y argumentó que la peatonalización de esta zona de importante valor turístico “ayudará a embellecer la ciudad”. “Algo hay que hacer, está llena de locales vacíos que transmiten una sensación de abandono”, dijo.

Además de en lo urbanístico, Otea busca un cambio en las costumbres de los gijoneses que satisface a la FAV. “La pandemia hizo que descubriésemos el ‘tardeo’. A la gente le esta gustando y queremos trabajar en ellos porque es una manera de disfrutar que convive mejor con los vecinos”, explicó Lorenzo. “Gijón ya no vive de la noche, el modelo de consumo ha cambiado”, coincidió Cañete. También quieren sacar de la noche la Semana Grande y mover la fiesta a los barrios, para lo que Otea diseñó las casetas de hostelería que finalmente no podrán instalarse este año por las restricciones sanitarias. En este punto Cañete reprochó que “no nos enteramos del proyecto hasta que salió en la prensa”. Como ejemplo del nuevo ambiente de diálogo, Lorenzo se comprometió a engrasar las cauces de diálogo.

Desde que la nueva junta directiva del colectivo hostelero tomase el cargo en mes de abril ha impulsado conversaciones con la Alcaldía, los grupos municipales y ahora con los vecinos. En la agenda queda pendiente la reunión con los comerciantes. “Queremos consenso para crear unas ciudad mejor para todos”, afirmó Lorenzo.