La terminal de minerales de El Musel, Ebhisa, iniciará el próximo martes el derribo de los seis tramos de cinta transportadora destruidos en un supuesto sabotaje en la madrugada del pasado 20 de julio, cuando unos 200 metros de esa cinta fueron pasto de las llamas. Los trabajos de desmantelamiento se prolongarán durante cinco o seis jornadas. La cinta no se podría reconstruir antes de finales de año.

El incendio inutilizó una de las tres cintas que se usaban para el transporte del material descargado en la terminal, en concreto la que une su muelle con la antigua concesión de Oligsa (sociedad absorbida hace años por Ebhisa) en la explanada de Aboño, un espacio que viene siendo utilizado por Industrias Doy, Química del Nalón y ArcelorMittal, en este último caso cuando no tiene suficiente espacio de en su propio parque de carbones.

La destrucción de un tramo de la cinta que unía la concesión de Ebhisa en El Musel con la que tiene al otro lado de la Campa de Torres va a obligar a partir de hoy a transportar 18.000 toneladas de carbón de Arcelor por camión, encareciendo notablemente el coste respecto a si se hiciera mediante cinta, un coste que tendrá que asumir Ehbisa.

Los terrenos de la terminal portuaria en Aboño no sólo se están usando para acopiar carbón. Arcelor también está trasladando estos días en camión unas 50.000 toneladas de mineral de hierro desde el muelle hasta otra parcela de Ebhisa en Aboño, si bien en este caso los costes son para la siderurgia.