El titular del juzgado de lo mercantil número 3, con sede en Gijón, ha convocado a Imasa Ingeniería y Proyectos y a Modulcea a participar en el periodo de consultas del ERE de Modultec, tras la sentencia que ha reconocido que se trata de un grupo de empresas a efectos laborales. Modultec, con instalaciones en Porceyo, se dedicaba a la edificación modular prefabricada.

Modultec se encuentra en proceso de liquidación y la administración concursal que se encarga del mismo ha presentado un ERE para extinguir los 42 empleos con los que contaba la compañía cuando sus propietarios la dieron por inviable, con 39 de esos despidos de manera inmediata. Una medida que no será aplicable a todos, ya que una trabajadora ha optado por darse de baja voluntariamente tras recibir una oferta de trabajo. Aún quedan 41 personas pendientes de la negociación del ERE que se abrirá este lunes, con una reunión en la sede de la empresa.

El comité de empresa va a defender que se respeten los puestos de trabajo, “en Modultec, en Imasa o en cualquier empresa del grupo”, explican fuentes sindicales. Los sindicatos cuentan con que tengan que pelear en los tribunales para conseguir este fin. Añaden que aunque el magistrado ha emplazado a Imasa y a Modulcea a participar en el periodo de consultas, de 15 días de duración, ambas compañías pueden optar por no acudir al mismo.

La fábrica, fundada a finales de 2002, llegó a contar con 266 trabajadores en 2006, si bien la plantilla mermó hasta los 140 trabajadores dos años después. En el año 2014 logró evitar el concurso que le instó un acreedor, pero a los pocos meses, en 2015, era la propia empresa la que solicitaba un concurso voluntario de acreedores con un pasivo de 13,95 millones de euros, incluyendo los 5,23 de créditos subordinados.

En 2016 lograba sacar adelante un convenio con los acreedores ordinarios (cuya deuda con ellos sumaba 8,39 millones de euros), que pasaba por una quita del 50% de la deuda y el pago de la cantidad restante en tres plazos anuales, el primero de los cuales tuvo lugar este año.

Modultec pagó a toca teja esa primera anualidad pactada, pero no a todos los acreedores ordinarios. El 1 de febrero había llegado a un acuerdo con 12 personas físicas y jurídicas, cuyos créditos sumaban 1,47 millones de euros cuando se aprobó el convenio. El acuerdo era posponer hasta el año que viene el primer pago que tenía que haberles ingresado en el actual. Semanas después de ese acuerdo, la empresa solicitó la liquidación alegando que le era imposible cumplir con el calendario de pagos pactado con los acreedores.

Esos 1,47 millones de euros incluidos en el convenio de 2016 se corresponden con deudas de Modultec con directivos o socios de compañías del grupo Imasa, familiares de éstos o empresas gestionadas por ellos, como Rymoil, Ocenalia, Sofagasu, Redonca, Loaberfres y Modulcea. Modultec cuenta actualmente con muy pocos activos que liquidar, después de que en el año 2010 hubiera vendido a Imasa la parcela de 50.000 metros cuadrados y la nave de 15.000 metros cuadrados que construyó sobre la misma, en el polígono industrial de Porceyo.

Varias empresas se han interesado por Modultec, dos firmas asturianas y dos foráneas. Cualquier posible oferta deberá de contar con Imasa para usar las instalaciones.