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Fallece un nadador vasco de 61 años cuando realizaba una travesía en Gijón

Los organizadores hallaron en el agua el cuerpo inmóvil de Imanol Osa, recién jubilado, y lo llevaron hasta Poniente, pero no pudieron reanimarlo

Imanol Osa Burgoa.

Imanol Osa Burgoa. / I. P. / S. F. L.

I. P. / S. F. L.

Gijón

Un nadador vasco de 61 años falleció en la tarde de ayer mientras participaba en la tradicional travesía a nado entre El Musel y el puerto deportivo. El personal de organización que vigilaba el evento en sus kayaks se percató de que uno de sus participantes no parecía encontrarse bien a la altura del espigón de Poniente y, mientras lo sujetaban, avisaron a algunos bañistas de la playa para que pidiesen ayuda. El dispositivo se activó rápido, y en pocos minutos llegaron a la zona varios socorristas de Salvamento que lograron llevarle hasta la arena y practicarle maniobras de reanimación durante casi media hora. Sin embargo, nada se pudo hacer por este hombre, un avezado deportista llamado Imanol Osa Burgoa, según confirmó la organización, que ya había participado varias veces en otras travesías de la ciudad. “Se acababa de jubilar, según nos contó la mujer, e iba con neopreno, así que tuvo que sufrir un infarto o alguna indisposición grave. Es imposible que se ahogase”, asegura Ángel Fernández, organizador de la travesía deportiva.

La funeraria, ayer, en la playa de Poniente.

La funeraria, ayer, en la playa de Poniente. / I. P. / S. F. L.

Fuentes municipales explican que el aviso de la emergencia se recibió a las 18.24 horas por parte de una de las socorristas de la zona oeste de Poniente. Esta es la mujer a la que alertaron los organizadores del kayak por mediación de unos bañistas que se encontraban por la zona tras “avisar su cuerpo inmóvil en el agua”. El operativo se activó rápido, según concretan desde Salvamento, pero el hombre ya no parecía dar señales de vida cuando fue avistado.

El traslado del cadáver,  en la playa de Poniente.

El traslado del cadáver, en la playa de Poniente. / I. P. / S. F. L.

El personal de socorrismo, por su parte, señaló a este diario que el rescate fue “complejo”, porque los auxiliares del kayak, aferrados al accidentado, se acercaron a la orilla contra el dique que cierra la playa, pero por el lado que da al mar y no a la arena, así que el personal de Salvamento no tenía forma de sacar al varón por el pedrero. Lo subieron a la moto y bordearon el dique a toda velocidad para entrar en la playa. “Ahí se le reanimó durante 20 o 30 minutos, pero ya no había nada que hacer”, explica el personal de Salvamento, que fue apoyado por la UVI- Móvil de su departamento.

Tras resistir a los intentos de reanimación también los propios sanitarios, que nada más pudieron hacer que certificar la muerte, personal de la Policía Nacional se desplazó también a la zona para coordinar el levantamiento del cadáver con el personal de la funeraria. La playa no se llegó a precintar, aunque en este extremo del arenal apenas había bañistas. Finalmente, el cuerpo de Osa abandonó la playa a las 20.30 horas.

Fernández, por su parte, explica que esta travesía entre El Musel y el puerto deportivo “suele atraer a muchos participantes vascos”, y que el afectado se había metido en el agua con neopreno, por lo que intuye que tuvo que sufrir una indisposición. “Con ese traje flotas, no pudo ser un ahogamiento”, explica. Tras el lamentable accidente, se personó en la zona para poder acompañar a la esposa del fallecido, que ayudó a verificar su identidad. Visiblemente nerviosa, requirió una breve atención médica. “Fue muy mala suerte, ella nos dijo que él se acababa de jubilar, y mira”, se lamentó Fernández, que añade que en la travesía participaron ayer 80 de los 90 usuarios que inicialmente se habían inscrito.

En los registros de esta travesía y otras de la ciudad y del País Vasco figura varias veces el nombre de Imanol Osa Burgoa desde hace años. Era un fanático del agua desde original de Ondarroa, en Vizcaya, donde figura también en blogs locales como un reputado deportista de la localidad y esentrenador de fútbol en el club deportivo Aurrera Kirol Elkartea de Ondarroa, que lamentó ayer en redes sociales su pérdida: “Gracias por todo lo que has dado a este equipo”.

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