Un hombre se sentará hoy en el banquillo de los acusados para responder por un delito de apropiación indebida después de apoderarse, supuestamente, de 30.000 euros vendiendo cajas de sidra al margen de la empresa familiar en la que trabajaba. La firma sidrera está compuesta por cinco personas. El hijo de dos de ellas, al margen de todos, comenzó en 2007 a vender sidra a diferentes establecimientos de la zona de Villaviciosa sin conocimiento de la comunidad de propietarios. Según el fiscal, este hombre vendió un mínimo de 25 cajas de sidra al mes hasta marzo de 2016. Ahora, afronta 30 meses de cárcel además del pago de 33.000 euros de indemnización a la empresa familiar.