Las inundaciones acontecidas ayer en la zona Oeste tras la jornada de lluvias torrenciales han motivado un nuevo plan de choque municipal para evitar que el entorno de la calle Brasil vuelva a verse en problemas. En concreto, la alcaldesa Ana González anunció esta mañana que el equipo de gobierno diseñará un sistema de drenaje ecológico y una red separativa, para que los colectores recojan por separada las aguas fecales y las pluviales. "Entiendo la indignación de los vecinos", reconoció la Regidora, que asumió que el nuevo pozo de tormentas de El Arbeyal, por sí solo, no podrá evitar jornadas de "lluvias excepcionales" como la de este miércoles.

Además, y a través del concejal de Obras Públicas, Olmo Ron, el equipo de gobierno está revisando los desperfectos causados por las lluvias en negocios locales de la zona. Se hará un peritaje de los daños y los gastos correrán a cargo del Ayuntamiento. "En teoría nuestra ciudad está poniendo medios para que esto no ocurra y ha ocurrido, así que debemos responsabilizarnos", afirmó la Alcaldesa.

Los vecinos y dueños de negocios en las calles inundadas se tiraron la mañana achicando agua y muy molestos. “Es desconcertante y muy frustrante que siga pasando esto”, comentó Pablo Blanco, gerente de una zapatería de la calle Domingo Juliana. El joven Aitor Piñera también tuvo que sacar a escobazos parte del agua que se había metido en su bajo de la misma calle. Creía que las inundaciones del barrio serían cosa del pasado tras el pozo de tormentas. “Habían dicho que lo iban a arreglar para que no volviese a suceder algo así. No sé para qué sirve esta solución que han puesto”, criticó.