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Atracan con un cuchillo un estanco de El Natahoyo tres veces en una semana

“Hemos perdido unos 2.000 euros en cuestión de días, es sangrante y muy frustrante”, lamenta el dueño del local, ya vigilado por la Policía

La empleada Esther López y Juan Ramón Simón, ayer, en su estanco de la avenida de Galicia. | Marcos León

Portando un cuchillo y con asaltos exprés, un individuo parece tenerla tomada con un estanco de la avenida de Galicia, en el barrio de El Natahoyo. El dueño del local afectado, Juan Ramón Simón, asegura que su establecimiento ha sido atracado tres veces en la última semana, y entiende que en al menos las dos últimas ocasiones ha sido a manos del mismo hombre. Califica la situación de “muy frustrante”. Ha perdido ya cerca de 2.000 euros. La investigación lleva días en manos de la Policía Nacional, que dispone de las grabaciones de seguridad en las que han quedado registrados los tres ataques. “Sufrimos el primer atraco hace unos meses, que había sido la primera vez en los tres años que llevábamos al frente del negocio, pero lo de ahora es una ola, es sangrante. La frustración es total”, se lamenta el propietario.

Simón cuenta que los asaltos se produjeron el pasado domingo a las 9.15 horas, el martes a las 8.20 y este jueves a las 14.15. Sabe, por el visionado de sus cámaras de seguridad, que los tres ataques fueron fugaces, de escasos minutos. Reconoció las mismas zapatillas del individuo que les atracó las últimas dos veces, si bien la Policía Nacional sospecha que haya sido el mismo varón que, viendo el éxito del primer atraco, ha decidido reincidir con el mismo local cada vez que necesita un puñado de euros en efectivo.

En todas las ocasiones, el atracador acude al local con un cuchillo de cocina de dimensiones considerables. La primera vez entró encapuchado y, la última, vestido de claro y con un sombrero veraniego, pero siempre hace lo mismo: entra, saca el cuchillo que lleva oculto en las ropas y exige “con tono amenazante” el efectivo de la caja.

El atracador, el pasado jueves.

Dos de estos tres sustos se los llevó la mujer de Simón, Emma Rodríguez. “Y tengo a una empleada de baja, por ansiedad. Ya no sabemos qué más hacer. Vamos a intentar contratar a alguien más para reforzar los turnos y que nunca nos quedemos solos en el mostrados. Nos daría mucha pena tener que blindar la tienda y atender en puerta, porque queremos ver a nuestros clientes”, reconoce el propietario, que cree que la Policía Nacional tiene “controlado” el caso y merodea ahora con frecuencia su calle. La otra medida será instalar una máquina como las de algunos supermercados que gestiona directamente el efectivo, librándose de tenerlo en el fondo de la caja.

A Simón lo que más le sorprende es la confianza con la que el sujeto comete estos atracos. “La última vez al tipo se le cayeron billetes al suelo y justo entró por la puerta otro cliente. Le dio igual, recogió todo el dinero y se marchó sin miedo ninguno”, asegura el dueño, que agradece la labor de los agentes, con quienes ya ha colaborado para cederles sus vídeos de los asaltos.

Estos registros confirman esta sensación de confianza que advierte Simón. El atracador no muestra ningún atisbo de duda, tras exigir el dinero pide también una cajetilla de tabaco, no se incomoda si un cliente hace algún atisbo para entrar al local y no duda en acercarse a la empleada del mostrador, para que vea bien el cuchillo. Mientras la investigación avanza, Simón y su mujer extienden sus jornadas para no dejar nunca solo a un empleado y hacen encajes de bolillos para poder seguir abriendo a diario. “Confiamos en la Policía, seguro que pronto todo se acaba”, confía Simón.

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