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Jove recibe a Zulaiba y se despide del “Peque”, su histórico párroco: “Es uno más de la familia”

“Esta siempre será tu casa”, le asegura a José Manuel Álvarez el nuevo sacerdote, que pide “un esfuerzo” a los feligreses para la transición

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En primer término, por la izquierda, José Manuel Álvarez, el “Peque”, y Eduardo Zulaiba, nuevo párroco de Jove, ayer, en la iglesia del barrio. Marcos León

“Esto supone un antes y un después. Llevábamos con José Manuel 26 años y lo siento como si fuera un padre para nosotros. A la mayoría nos casó, nos bautizó a los hijos, nos dio la comunión...”. Las palabras de Laura Hevia, vecina de Jove y feligresa de su parroquia, son muestra de la mezcla de sentimientos que los feligreses mostraron ayer en la misa de acogida a su nuevo sacerdote, Eduardo Zulaiba, y que supuso la despedida de José Manuel Álvarez, el “Peque”, su histórico párroco desde hacía 26 años. “Es uno más de la familia”, asegura.

Al “Peque”, antiguo misionero en África que se hizo cargo de la parroquia de Jove el 9 de diciembre de 1995, su salud le ha privado de poder continuar con su labor pastoral. “Solo con vernos la cara ya sabíamos si estábamos bien o si pasaba algo”, le aplaude González. Su marcha supone no solo el cambio de sacerdote, sino que se produce la unidad pastoral de las parroquias de Jove y Fátima, en la que ya oficiaba Zulaiba. El nuevo párroco concelebró ayer la misa junto a su predecesor, así como con el Arcipreste de Gijón, Juan Lozano; el párroco de Santa Olaya, Fernando Malanda; el de El Natahoyo, Manuel Robles; el de Ceares, José Luis Montero y el sacerdote Vicente Pañeda, oriundo de Jove y destinado en Piedras Blancas.

Parte de los asistentes al acto, aplaudiendo. | Marcos León

El nuevo religioso pidió apoyo y “corresponsabilidad” a sus nuevos feligreses y “un esfuerzo por asumir cambios”, como los horarios en las misas, expresando su disposición a esforzarse “para que la cosa funcione”. También tuvo un recuerdo para sus predecesores, y de manera muy especial para el “Peque”: “Ya sabes que como sacerdote siempre tenemos que estar dispuestos a ceder el testigo, ya que no somos dueños de la viña. Hoy te toca a ti, mañana me tocará a mí, y así sucesivamente. No obstante, sabes que te quedas con el cariño de todos nosotros; esta siempre será tu casa y nos alegrará tenerte por aquí siempre que consideres oportuno”. La larga ovación, ante estas palabras, de quienes llenaban el templo, transmitían la profunda huella que deja Álvarez en sus corazones.

Junto al nuevo párroco y otros sacerdotes, desde el púlpito también hablaron dos seglares. Fueron Covadonga González, quien señaló que el esfuerzo, tesón, carácter amable y acogedor definen a los vecinos de Jove y “con ese carácter amable y acogedor recibimos a Eduardo, que pasa a formar parte de la historia de Jove”, recordando al mismo tiempo “al ‘Peque’, que compartió años de alegrías, penas y preocupaciones”. Y también intervino Berta Vázquez, feligresa de Fátima, quien señaló que la nueva unidad pastoral será “un referente de personas que caminan juntas”.

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