“Si le hubiese pasado algo lo sabría porque lleva un chip, creo que lo tiene alguien y que no ha podido ponerse en contacto conmigo, pero no pierdo la esperanza en encontrarlo”. Son palabras de la joven gijonesa Raquel Colunga, que desde hace 45 días busca desesperadamente a su mascota, un perro de nombre “Narco”, que se escapó de su lado el pasado 3 de septiembre asustado por unos fuegos artificiales. Desde entonces, horas revisando calle a calle, decenas de llamadas y mensajes a través de las redes sociales que, por el momento no han dado sus frutos, aunque sospecha que alguien lo ha podido encontrar y lo está cuidando, porque desde hace días no tiene llamadas. “Espero que esa persona lea esto, o alguien que le conozca, y se pongan en contacto conmigo, en el teléfono 628851256, porque esto es un calvario”, señala Colunga.

La desesperación de esta joven, vecina de la parroquia de Cabueñes, comenzó al volver a casa de hacer la compra. “‘Narco’ estaba en casa, y muy cerca empezaron a lanzar voladores y fuegos artificiales por una fiesta, entonces se asustó y echó a correr. Supongo que por el miedo a los coches no supo volver a casa. Cuando llegamos ya no estaba”, explica Colunga, que desde ese mismo momento no ha dejado de buscar por todas partes. “Empecé a dar vueltas cada día en coche y moto, a todas horas, por la zona, por Deva y Cabueñes. Difundimos sus fotos por las redes sociales, e iban llegando mensajes, diciéndonos que lo habían visto, escapando de los coches y a punto de provocar un accidente, pero no conseguimos localizarle”, reconoce Colunga.

Al llegar la tercera semana desde su desaparición, con la preocupación de su dueña al alza, comenzaron a avisarla de que el can rondaba el barrio de Nuevo Roces. “El problema es que mucha gente llama después de haberlo visto, ni siquiera el mismo día, y cuando llego pues ya no está”, lamenta Colunga, que cuenta con la ayuda de un amplio de grupo de personas (hasta 33 colaboran a través de un grupo de Whatsapp) y protectoras de animales. “Hay mucha gente involucrada en la búsqueda”, agradece la dueña.

La mejor pista llegó el pasado 5 de octubre, cuando una pareja se lo encontró a la una y media de la madrugada cerca de las instalaciones de Adarsa. “Se acurrucó en las piernas de una chica, porque solo quería cariño después de tantos días solo, pero al ver a su pareja, que iba a meterlo en el coche para llevarlo a un veterinario, se escapó corriendo”, desvela Colunga, que justifica el comportamiento en que el animal sufrió maltrato de sus anteriores dueños, varones, antes de su nueva vida con Colunga. “Lo adopté de la perrera de Oviedo hace unos años”, matiza.

Más de 700 carteles

La joven ha recorrido todo Gijón, hasta llegar a los límites con Siero y Villaviciosa, y ya ha colocado más de 700 carteles por todo el concejo. “Sigo con la esperanza de encontrarle, que alguien lo tenga y que me lo devuelva. Se lo agradeceré eternamente y, por supuesto, pagaré todos los gastos ocasionados que haya supuesto su cuidado”, comparte Colunga, que seguirá buscando todos los días a su mascota hasta lograr una nueva pista.