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La mayor reforma de Cabueñes

“Es una necesidad reconocida de años; confiamos en que se cumplan los plazos”, afirma el presidente del Colegio de Médicos

Instalaciones del Hospital Universitario de Cabueñes. | Ángel González

“La mayor transformación en medio siglo de historia del Hospital de Cabueñes”. Así se vendió el plan de reforma y mejora del principal centro sanitario de Gijón, dotado con casi 100 millones para modernizar espacios, sumar 115 camas y construir la joya de la corona de la sanidad gijonesa. Un nuevo hospital al lado del actual, que dé una cobertura asistencial de toda la población. Corría noviembre de 2017 cuando se anunciaron todos estos datos en el marco de la presentación del plan director del Hospital de Cabueñes, que dividía la actuación en dos fases, teniendo que haber estado acabada la primera, la que implica el nuevo edificio, este año. Todavía el Principado anunció esta semana un presupuesto de 45 millones de euros para licitarla. Y es que la salud será lo más importante, pero no ha sido lo más urgente en lo que respecta a Cabueñes.

La necesidad de reformar el centro de referencia del Área V, que comprende a Gijón, la ciudad más poblada de Asturias, y los concejos de Villaviciosa y Carreño, se viene barruntando en los círculos médicos desde hace un quinquenio. sin embargo, no fue hasta comienzos de la pasada década cuando comenzaron hacerse los primeros anuncios oficiales. Las crónicas periodísticas resaltaban en octubre de 2013 que a Cabueñes por fin le había llegado su momento. Fue cuando el consejero de Sanidad de la época anunció a bombo y platillo que el hospital necesitaba más que una reorganización de terrenos y fijaba un presupuesto de cien millones de euros para la reforma. O lo que es lo mismo siete veces más que la última gran inversión en la referencia sanitaria del concejo, que implicó la construcción de un nuevo bloque asistencial cardiovascular y hemodinámico.

Esto eran palabras mayores y aunque los profesionales sanitarios exigieron premura, tendrían que aguardar hasta 2015 para conocer la ampliación vislumbraba construir un edificio de 15.000 metros cuadrados. Los acontecimientos demostraron que aquel proyecto había nacido pequeño, porque el inmueble que se construirá ahora como parte de la primera fase tendrá 50.000 metros cuadrados y duplicará el área total del complejo actual. El pistoletazo de salida a la maratón administrativa se dio en septiembre de 2016, cuando el Principado separó un millón de euros de las arcas regionales para redactar el proyecto del plan director.

Fue un plan director que desgranaría en noviembre de 2017 otro consejero, Francisco del Busto, acompañado de Joaquín López-Fando, el arquitecto madrileño encargado de elaborar el grueso de la primera fase. “No es solo una ampliación. Es un cambio en la accesibilidad, en el funcionamiento, en la concepción y en la forma de trabajar”, afirmó este segundo. Desde entonces y hasta esta semana, la ampliación del Hospital de Cabueñes ha consistido en mover papeles para desbloquear los complejos trámites administrativos de la operación. Se preveía empezar las obras en 2018 y como tarde en 2019, pero en ninguno de esos dos años las batas blancas se mancharon con el polvo que levantan las excavadoras. El confinamiento por la pandemia provocó otro lógico aplazamiento de unas obras que casi seguro no empezarán hasta el año que viene y durarán 29 meses.

Mientras la paciencia de profesionales y pacientes se agotaba, en los despachos se seguía haciendo un trabajo silente para desenredar la maraña administrativa. El penúltimo obstáculo se salvó en verano, cuando el Ayuntamiento cedió al Principado el terreno para la construcción del edificio de la primera fase. Y era 29 de diciembre cuando la consejería de Sanidad, ahora con Pablo Fernández obtenía el permiso de obra.

El camino quedaba despejado, pero no fue hasta esta semana cuando el Principado pisó el acelerador con una partida de 44.966.475 euros para licitar la primera fase. Un dinero que vale para reanimar el que es el gran proyecto sanitario de Asturias tras la construcción del HUCA. “Es una necesidad reconocida desde hace años y que ha sufrido numerosos retrasos. Confiamos que el Principado cumpla con los plazos establecidos para su ejecución”, analiza el presidente del Colegio de Médicos de Asturias, Luis Antuña.

La primera fase de la ampliación de Cabueñes es la más ambiciosa de las dos. Deja en eufemismo lo de renovación y reforma porque a grandes rasgos lo que plantea es construir un nuevo hospital en la zona este de la parcela actual. El inmueble tendrá dos sótanos y seis plantas, cuatro asistenciales y dos técnicas. Habrá espacio para las urgencias, servicios de diálisis, área quirúrgica, hospital de día oncohematológico, laboratorios y UCI. Luego vendrá una segunda, que implicará una modernización general de todos los equipamientos. En total, se llegarán a las 550 camas (ahora hay 435) y habrá 20 quirófanos, cuatro más. Números que avalan lo que se planteó en 2017, que es la mayor reforma sanitaria de la historia de Cabueñes. Y precisamente por eso no debe esperar más tiempo.

Los datos

Necesidad. La urgencia de reformar Cabueñes se lleva planteando desde hace algo más de 15 años al haberse quedado antiguos y pequeños alguno de los equipamientos.


Anuncio. En 2013 se fijó una inversión de cien millones de euros, siete veces más que la última reforma, que había creado un nuevo bloque asistencial cardiovascular y hemodinámico.


Tres consejeros. El plan ha sido tan dilatado en el tiempo que ya ha ocupado a tres consejeros diferentes: Faustino Blanco, Francisco del Busto y Pablo Fernández, en el cargo. 


Retrasos. La obra ha sufrido muchos retrasos administrativos. Las obras de la primera fase deberían haber empezado en 2018 y estar acabadas este año.


Segunda fase. El plan contempla una segunda fase de renovación general de equipamientos. En total, se invertirán cerca de cien millones de euros.

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