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La familia de Germán, satisfecha de "poder dejar atrás un duro camino"

Los afectados, que “no han querido venganza”, llegan a un acuerdo con los agresores para recibir 300.000 euros de indemnización

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El juicio del caso Germán, en imágenes

Los cuatro acusados en el “caso Germán”, el camarero gijonés que resultó gravemente herido en la madrugada del 14 de julio de 2017 tras un incidente en la zona de Fomento (con secuelas de por vida), alcanzaron ayer un acuerdo con la Fiscalía y la acusación particular, ejercida por la familia del joven, para lograr una rebaja sustancial en las penas de cárcel que afrontaban. Un pacto que, tal y como adelantó LA NUEVA ESPAÑA, se estaba fraguando desde hace semanas para que resultase “lo más beneficioso posible” para todas las partes. De esta forma, Rubén Álvarez, que reconoció la autoría del puñetazo que derribó a Germán Fernández, asumió cinco años de cárcel, mientras que los otros tres encausados (Imad Ashaini, Yeray Rodríguez y Jorge Álvarez) aceptaron cuatro. A esas penas hay que restar los dos años que prácticamente han pasado ya en prisión preventiva, lo que podría implicar que no tuvieran que volver a Villabona. Además, se comprometieron a abonar 300.000 euros de indemnización por los daños a su víctima, de los que 159.996,32 fueron consignados antes de la celebración de la vista oral, lo que permitió aplicar la atenuante muy cualificada de reparación del daño.

Los más de cuatro años de espera para juzgar un caso que conmocionó a toda la ciudad y obligó a repensar la seguridad en las zonas de ocio se solventaron en apenas veinte minutos, lo que duró la lectura de hechos y las nuevas penas por parte de la fiscal y la aceptación de las penas de los acusados. Fueron semanas de negociación entre las partes, con discreción, para que la familia de Germán Fernández recibiese indemnización y los cuatro acusados redujeran los 12 y 14 años que solicitaba la Fiscalía para ellos. “Desconozco si hay arrepentimiento, pero espero que sí y que se den cuenta que lo que hicieron fue una barbaridad. Y que la generosidad que está detrás de la decisión de Germán y Yolanda (la madre del joven), de aceptar lo que dice el fiscal y no querer venganza, que tenga reflejo en la conducta de ellos”, compartió Gonzalo Botas, abogado de la familia del camarero gijonés, tras sellar el acuerdo en sala. “Se trata de que indemnizándolo pueda estar algo mejor, aunque nadie podrá devolver al Germán que era antes, pero sí que esté lo mejor posibles”, añadió el letrado, que volvió a incidir en que en la agresión participaron “diez o doce personas”. “La Justicia no ha sido capaz de determinar quién participó en los hechos”, lamentó.

Los acusados del "caso Germán", esta mañana en el juicio. Vídeo: I. P. | Foto: M. L.

Yolanda Fernández, arropando a su hijo en todo momento, también se mostró “satisfecha” con lo ocurrido y con poder dejar atrás el proceso judicial “tras un duro camino” para centrarse en la recuperación del joven. No obstante, tanto ella como Germán tuvieron que pasar el trance de encontrarse con los acusados. Durante varios minutos, a la espera de entrar a la sala, estuvieron a escasos metros, pero sin cruzar miradas ni palabras. Hay que recordar que los cuatro acusados recuperaron la libertad el 8 de julio de 2019 y desde entonces una orden de prohibición de acercarse al joven y a su familia les tenía alejados. La sentencia que se emita incluirá diez años de alejamiento para Rubén Álvarez y ocho para los otros tres encausados a 500 metros de su víctima.

La vista oral sirvió para esclarecer lo ocurrido aquella madrugada, pues los acusados avalaron con su reconocimiento la versión de la Fiscalía. Esto es que los cuatro “formaban un grupo consolidado de amigos, denominándose a sí mismos ‘La manada’” y coincidieron en un bar de Marqués de San Estaban con Germán Fernández y varios amigos. “Llevados por un ánimo común de diversión, comenzaron a provocar a los jóvenes, generando un nimio incidente en el que Imad Ashaini se interpuso en el camino de uno de los amigos del camarero gijonés”, lo que hizo que este último cogiera por el cuello al joven marroquí. “Pégame, pégame, que ya chuparás luego”, le espetó este acusado según el relato que todos aceptaron esta mañana. “A pesar de que quisieron ignorarles”, prosigue el fiscal, fueron hostigados hasta que “les agredieron de forma grupal e indiscriminada, limitando su capacidad de reacción e incluso de huida, prevaliéndose de su número y de sus capacidades físicas por practicar artes marciales varios de ellos”. Germán Fernández sufrió graves secuelas que le impiden vivir de forma independiente.

Germán Fernández, ante el juicio: “No les guardo rencor, pero no les perdono porque jodieron mi vida y la de mi familia” VÍDEO: I. Peláez/ FOTO: Juan Plaza

Tras el acuerdo alcanzado, la víctima y su familia se fueron por un lado y los acusados por otro. “Buscamos una solución justa para todos. Deseamos que evolucione favorablemente”, valoró Guillermo Calvo, abogado de Yeray Rodríguez, tras el juicio. “Estamos comprometidos con reparar económicamente el daño desde el primer momento, porque desgraciadamente no hay otra forma de reparar el daño causado”, añadió Judith Gómez, abogada de Rubén Álvarez, el joven que desde que salió de la cárcel fue enviando dinero al Juzgado todos los meses para indemnizar a Germán Fernández. Ahora falta que el fallo sea firme, y en ejecución de sentencia los cuatro letrados defensores –Javier Díaz Dapena y Elena Zarzuelo representan a Imad y Jorge, respectivamente– buscarán que la suspensión de la condena para evitar que regresen a prisión. El tribunal de la Sección Octava se tendrá que pronunciar entonces.

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