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El vandalismo acecha al arte urbano en Gijón

Varios muros pintados por el reciente plan municipal sufren daños | Cultura sigue adelante e impulsará la decoración de otro en Cimadevilla

Jennifer Rodríguez y Mirel Alin, ayer, sentados junto al mural de la punta Lequerica elaborado por del artista “Dados”, completamente vandalizado por pintadas de grafiteros. | Juan Plaza

El proyecto municipal de difusión artística que repartió hace unos meses por la ciudad ocho grandes murales de artistas urbanos sufre con intensidad el vandalismo. La mayor “víctima” por el momento es la propuesta del pintor “Dados”, que había dibujado un llamativo mural de peces de papiroflexia al final de la punta Lequerica y que, ahora, está tachada casi por completo con pintadas de otros grafiteros sin identificar. La Fundación Municipal de Cultura, si bien reconoce que “es una pena” que el “duro trabajo” de estos artistas se haya echado en parte a perder, anuncia que mantendrá su plan el año que viene, con nuevos murales. Y que el primero en realizarse estará junto al Museo Jovellanos. El autor de esta nueva obra será Fernando Gutiérrez, que ya había firmado un dibujo que linda con el recinto. Cultura, sin embargo, aclara que este muro, situado a la izquierda del museo, “luce muy deteriorado”, así que se va a remodelar para que el artista pueda pintar un mural más ambicioso. Se calcula que a lo largo de 2022 se puedan realizar entre “cuatro y seis” murales nuevos por la ciudad.

Pequeñas firmas y pintadas que estropean en parte el lienzo de “Sepul” en Naval Gijón. | Juan Plaza

En cuanto a las obras ya terminadas, la más vandalizada es la de Lequerica. El llamativo lienzo de “Dados”, reconoce Cultura, tardó “apenas unos días” tras secarse su pintura en ser destrozado por nuevas pintadas. Los autores parecían querer dañar la pieza todo lo posible y han pintado con spray sus apodos en letras mucho más grandes que las del resto de grafitis de la zona. Hoy, la obra de “Dados” es casi invisible. La pareja formada por Mirel Alin y Jennifer Rodríguez merodeaba ayer por la zona y reconocía que ni siquiera recordaba que detrás de esas pintadas había habido hasta hace unos meses un lienzo artístico. “Esta zona no está muy frecuentada”, explicaron.

Tampoco hay cámaras, así que Cultura se ha resignado a no dar con los vándalos y, tras hablar con “Dados”, ha decidido no actuar otra vez en la zona porque, entiende, volvería a verse vandalizada en pocos días. Sí aclara que, pese a que otros murales como el que pintó “Sepul” en Naval Gijón y el de Roberto Isidoro en el parque de Begoña también lucen algunas pintadas, “son pequeños daños” que “no comprometen la integridad de la obra” ni impiden que el público pueda apreciar aún su diseño original. Asegura que las otras piezas –en la medianera de Inuesa, el Club de Ceares, unos bajos en Río Eo y el transformador de la rotonda de La Guía– también siguen casi intactas. Recuerda, no obstante, que “la esencia de un artista urbano” debe ser siempre “respetar y no pintar sobre la obra de un compañero”.

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