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Rubén Pérez Carcedo Edil de Ciudadanos y consejero de Gijón al Norte

“Intentaremos llegar a un acuerdo para los presupuestos, pero lo vemos muy complicado”

“La nueva urbanización del plan de vías nos acerca al gobierno local, pero faltan dos aspectos fundamentales: financiación y blindar el convenio”

Rubén Pérez Carcedo, en la entrada del hotel Asturias. | Marcos León

Tras servir de apoyo al gobierno local para sacar adelante las ordenanzas fiscales, y acercar posturas tras el resideño urbanístico del plan de vías, el grupo municipal de Ciudadanos ve con reticencias el proyecto de presupuestos municipales que, en valoración del concejal Rubén Pérez Carcedo, dispara el gasto y reduce inversiones.

–¿Cómo valora Ciudadanos el proyecto de presupuestos municipales?

–Pone de manifiesto la falta de un proyecto de ciudad del gobierno de Ana González. Las distintas concejalías han presentado unos programas continuistas que apenas aportan novedades. Por otro lado, la mayoría del dinero está ya comprometido, los gastos corrientes se han incrementado mucho y hay poca inversión, por lo que deja poco margen de negociación para alcanzar un acuerdo.

–¿En qué flaquea el proyecto?

–En que no responde verdaderamente a las necesidades actuales de la ciudad ni afronta la necesaria transformación del funcionamiento del Ayuntamiento. Si los gastos siguen creciendo, como lo han hecho en los últimos años, habrá problemas futuros. Además, las escasas novedades aportadas responden al sectarismo del gobierno como es la intención de cambiar el plan especial del Muro para legalizar el “cascayu” y no porque se necesite.

–¿Puede afectar ese proyecto de presupuestos a la recepción de fondos europeos?

–Sí. Para que lleguen a la ciudad el Ayuntamiento debe cofinanciar una parte de los mismos, y lo fían a la existencia de un remanente que no sabemos de cuanto será y del que ya tienen comprometida una parte muy importante. Se han pedido fondos europeos por una cuantía de 200 millones, que de media deberá cofinanciar un 20%, y si no hay dinero para ello quedaremos sin fondos.

–¿Por qué ve sectarismo en el cambio del plan especial para el Muro?

–Porque quieren imponer su modelo obviando los problemas que genera. Tras fracasar la comisión especial, el gobierno dijo que iba a intentar a alcanzar un consenso con los grupos, pero al ver ahora que quieren reformar el plan especial está claro que solo buscan imponer la peatonalización o que quede como ahora. El plan actual ya permite abordar su reforma para ganar zona peatonal, mejorar las condiciones del carril bici, o instalar terrazas hosteleras, lo único a lo que obliga es a respetar el doble sentido de circulación que es lo que no le gusta a este gobierno.

–También cambia el plan especial de Cimadevilla.

–En este caso es necesario. Fuimos nosotros quienes lo propusimos en la comisión de Urbanismo dado que hay proyectos empresariales interesantes para la zona que ahora no pueden llevarse a cabo por este plan, que ha quedado obsoleto.

–¿El visto bueno a las ordenanzas, les predispone para aprobar los presupuestos?

–Hay una gran diferencia, reorientamos políticamente las ordenanzas suprimiendo planteamientos ideológicos e incluyendo bonificaciones a empresas y familias, ahora tenemos poco margen para conseguir una reorientación de las cuentas como nos gustaría. En todo caso, lo intentaremos, aunque vemos muy complicado el acuerdo.

–¿Puede haber prórroga?

–No sería deseable, pero si la hay el único responsable será el gobierno porque no ha iniciado la negociación hasta que las cuentas no fueron aprobadas por la Junta de Gobierno lo que nos impide introducir cambios sustanciales en su estructura, tan solo pequeños ajustes.

–La reorganización de los terrenos del plan de vías les ha hecho acercar posturas con el gobierno local.

–Siempre pedimos la revisión en profundidad de los usos previstos del plan Junquera, que no nos gustaba porque se basaba en la construcción de torres que suponían un gran impacto en la zona y que responden a otro modelo de ciudad distinto al que defendemos.

–Prosiga.

–En noviembre de 2019 pedimos la paralización del proyecto de urbanización del “solarón”, a lo que el gobierno local se opuso, pero por suerte el resto de grupos lo apoyaron y gracias a eso han podido revisar los usos del “solarón”, suprimiendo la torre allí prevista y ganando en zonas verdes como pedíamos. Además, en marzo de este año llevamos una iniciativa para revisar ya la totalidad del plan Junquera, que solo apoyaron Podemos y Vox, y ahora vemos cómo seis meses después el gobierno presenta un planteamiento de modificación completo que va en la línea de lo que defendíamos. Está claro que el gobierno ha virado, acercándose más a nuestros planteamientos.

–Eso les predispone a aprobar el nuevo convenio.

– No. Esto solo nos acerca en uno de los elementos del convenio. Todavía quedan muchas cosas por concretar, y dos son fundamentales: la financiación, que es algo capital, y un blindaje del convenio para preservarlo de los cambios políticos.

–¿Entiende el hartazgo de la ciudadanía?

– Tras veinte años quién no va a estar harto. Nosotros intentamos ser exigentes y rigurosos para que pueda ver la luz. No hacemos como el PP, que entrega un cheque en blanco al Gobierno, ni como Foro, que lo utiliza como moneda de cambio para otras cuestiones que nada tienen que ver, como con la cooficialidad, a la que nos oponemos radicalmente.

–¿Qué pasos faltan en el plan de vías?

–Lo poco que está avanzando es gracias al trabajo de los técnicos municipales, pero todo lo que depende del Ministerio, se encuentra completamente paralizado y así no se puede avanzar. Lo que tendría que hacer Ana González es imponerse, alzar la voz frente al gobierno de Pedro Sánchez para sacar a este proyecto de la parálisis actual. Aunque somos escépticos porque ya hemos visto la ridícula partida de los Presupuestos Generales que imposibilitará que haya algún avance importante el próximo año.

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