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Un marroquí afronta tres años y medio por vender cocaína en un bar gijonés

El acusado fue detenido junto a otro individuo al que incautaron hachís y al que piden año y medio

Juzgados de Gijón.

Un vecino de Gijón, natural de Marruecos, afronta una pena de cárcel de tres años y seis meses por un delito contra la salud pública después de ser detenido en febrero de 2020 en un bar de la calle Magnus Blikstad en el que escondía cocaína. Junto a este individuo, para quien el fiscal solicita sustituir la pena privativa de libertad por seis años de expulsión del territorio nacional, se sentará en el banquillo otro hombre al que le intervinieron diez trozos de hachís en la misma operación y para el que piden una condena más baja, de año y medio. La vista oral, que estaba fijada para ayer en la sección octava de la Audiencia, se suspendió y está ahora pendiente de fecha.

El operativo, llevado a cabo por la Policía Nacional, tuvo lugar el 15 de febrero de 2020 después de que un particular alertase a los agentes. La actitud sospechosa de uno de ellos llevó a los policías a cachearle, incautándole esos diez trozos de hachís. Luego, tras registrar el establecimiento, hallaron cocaína guardada en distintos lugares del local. De tal forma, según refleja el Ministerio Fiscal en su escrito de acusación, “entre unas latas de refresco guardaba el acusado 4,02 gramos de cocaína con una riqueza de un 49,4 por ciento, y un precio en el comercio ilícito de 539,02 euros; en el interior de una taza de café guardaba 29,64 gramos de resina de cannabis con un precio en el mercado ilícito de 166,87 euros”. La lista sigue. “En el interior del bar los agentes también localizaron dos bolsas de plástico de las que se suelen usar para realizar envoltorios de sustancia estupefaciente, así como ocho pastillas de ‘paracetamol normon’ usadas habitualmente para mezclar sustancias estupefacientes”, detalla el fiscal del caso.

Este individuo marroquí no cuenta con antecedentes, mientras que el otro procesado sí ha sido condenado por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Gijón por un delito de violencia en el ámbito familiar, aunque no influye a efectos de reincidencia. En concepto de multas, el fiscal reclama 1.500 euros para el acusado marroquí y otros 100 euros para el segundo encausado.

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