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Ayuntamiento y agentes sociales ultiman un pacto de concertación a dos años para reactivar Gijón

Consolidar empresas, apoyar la inserción laboral con políticas de empleo y acción social y quitar burocracia, ejes de la acción tras la pandemia

Los ediles Marina Pineda y Santos Tejón, al fondo, presiden la primera reunión para la negociación del nuevo pacto de concertación social, que se celebró en el Parque Tecnológico en septiembre. | Juan Plaza

Queda que las partes revisen el borrador final y depuren algunos flecos pero a pocos días de que acabe 2021, los agentes sociales y el Ayuntamiento de Gijón ya están en disposición de cerrar el séptimo acuerdo de concertación social de la historia local. Un acuerdo singular en cuanto tiene como objetivo fijar las iniciativas de índole municipal que apoyen un proceso de reactivación económica de la ciudad tras la pandemia y porque tiene una duración de dos años, lo que supone marcar la acción de lo que queda de mandato municipal. Al nuevo equipo de gobierno que salga de las urnas en 2023 le tocará sentarse de nuevo con los agentes sociales para diseñar el siguiente pacto.

Los integrantes de la mesa de negociación por parte del Ayuntamiento, la Federación Asturiana de Empresarios, Comisiones Obreras y UGT se han citado este viernes para ponerle el punto y final –salvo problemas de última hora– a un proceso que arrancó en septiembre y que, de haberse cumplido el calendario inicial, tenía que haber estado cerrado a mediados de noviembre. Se ha tardado más de lo previsto pero hay acuerdo.

Los programas y planes a impulsar desde la concertación van más allá de las gestiones que se puedan hacer desde el área municipal de promoción económica y empleo para incorporar también acciones en el ámbito de la política social, el urbanismo y la gestión administrativa. Todo ello en base a cuatro ejes estratégicos esenciales: adaptar la cualificación de los trabajadores a las demandas de las empresas, agilizar y reducir la burocracia, apoyar el crecimiento y consolidación de las empresas y coordinar la política de empleo con la política social para facilitar el acceso a un trabajo a los parados con mayores dificultades.

Esa reducción de la burocracia se centra en un sistema de mejora de la concesión de licencias de obra y actividad que facilite la actividad económica, el apoyo a la consolidación de empresas incluye acciones dirigidas a sectores específicas y de máximo interés como el turismo, la industria y la construcción y la inserción laboral tendrá mayor componente social.

El nuevo pacto de concertación sustituye al “Gijón Reinicia”, que expira el próximo 31 de diciembre, pero no supone dar continuidad a sus programas. De hecho, “Gijón Reinicia” fue un acuerdo exprés que dejó atrás el modelo tradicional de pacto a cuatro años para diseñar en tiempo récord un plan de acción a dos años con 53 millones de euros y un paquete de intervenciones extraordinarias que inyectaran millones de euros para paliar los efectos de la pandemia. Muchas de esas acciones, sobre todo las ayudas directas, no alcanzaron la repercusión esperada con lo que han dejado varios millones sin ejecutar. Dinero comprometido y que dará apoyo a los proyectos de la nueva concertación.

La iniciativa que más éxito social y repercusión en los negocios ha tenido han sido los Bonos Gijón, aún en fase de canje en comercios y hostelería. Su reformulación de cara a repetir la experiencia en los próximos años ha sido uno de los debates abiertos en la última fase de la negociación de la concertación social.

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