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Cumpleaños en el cole de los “despistados”

La Escuela de Segunda Oportunidad suma 20 años de apoyo a jóvenes que luchan por reengancharse a una vida educativa o laboral

La entrada a la Escuela de Segunda Oportunidad (E2O), en su centro de El Coto. | E2O

La entrada a la Escuela de Segunda Oportunidad (E2O), en su centro de El Coto. | E2O / R. Valle

Veinte años lleva este anuncio puesto en Gijón. “Si tienes entre 14 y 25 años y andas un poco despistado/a...” Y es que así se presenta a sus futuros “alumnos” la Escuela de Segunda Oportunidad (E2O). Un recurso socioeducativo del Ayuntamiento de Gijón, gestionado desde la Agencia Local de Promoción Económica y Empleo, que busca ser una mano amiga para quien se ha perdido por el camino y busca volver a la senda de las aulas, aprender a alcanzar un trabajo o, simplemente, encontrarse a sí mismo. La E2O de Gijón está de cumpleaños. Y lo hace reinventándose de cara al futuro con nuevos proyectos.

Participantes en una sesión de trabajo en un aula TIC.

Participantes en una sesión de trabajo en un aula TIC. / R. Valle

De las Escuelas de Segunda Oportunidad se empieza a hablar en 1995 en el libro “Enseñar y aprender: hacia una nueva sociedad del aprendizaje” publicado por la Comisión Europea. El Ayuntamiento de Gijón asume el reto y pone en marcha la suya en 2001. Bilbao y Barcelona ya lo había hecho antes pero no superaron la fase piloto así que entonces, hace veinte años, Gijón era la única Escuela en todo el territorio nacional. Ahora es una veterana entre las entidades de las redes nacional y europea de escuelas de segunda oportunidad a la que pertenece el centro gijonés, con sede en El Coto desde 2009. Aunque sigue teniendo su singularidad: es la única con un funcionamiento y financiación totalmente municipal.

Un grupo posa en las “letronas” durante una de sus visitas por Gijón.

Un grupo posa en las “letronas” durante una de sus visitas por Gijón. / R. Valle

La E2O se constituyó como un recurso de transición –una lanzadera, dicen los expertos– hacia otros recursos educativos, sociales o laborales que pudieran ser útiles a esos chicos y chicas con dificultades para encajar en el sistema reglado o que necesitaban un apoyo para reengancharse a un escenario educativo, ocupacional o de inserción sociolaboral. Ese sigue siendo su motivo de ser, aunque con los años haya ido cambiando para ajustarse a nuevas realidades.

La delegación que fue en 2017 a Roma a recoger un premio.

La delegación que fue en 2017 a Roma a recoger un premio. / R. Valle

¿Cuáles son ahora mismo los objetivos que se trabajan desde la Escuela de Segunda Oportunidad de Gijón? Se resumen en cuatro empezando por una labor de prevención del fracaso escolar o el abandono prematuro, que conlleva colaborar de manera muy estrechas con los centros de enseñanza secundaria. De hecho, según las últimas estadísticas, un 33% de los participantes en el programa viene directamente desde los IES ya sea porque necesitan un apoyo extra para no abandonar los estudios o porque han termina su estancia en el centro sin lograr la titulación básica. También hay jóvenes que llegan desde centros de acogida, organizaciones no gubernamentales o salud mental pero un porcentaje importante, casi el 25%, se acercan de la mano de familiares o amigos.

Otros dos de los objetivos con los que trabaja el equipo de educadores, animadores, pedagogos... que conforma la plantilla de personal pasan, uno, por ayudar a quienes se vinculan a la Escuela a obtener el grado de la ESO, pasar las pruebas de acceso a ciclos formativos de grado medio o superar convocatorias de acreditación en competencias clave y, dos, propiciar su integración en el mercado de trabajo a través de programas de formación profesional para el empleo. En este contexto, en los últimos tiempos se ha hecho un esfuerzo importante en poder transferir alumnado de la Escuela de Segunda Oportunidad al programa Joven Ocúpate, entre otras cosas por ser de los pocos que no exige titulación para entrar. Al contrario, está pensado para este tipo de perfiles.

Pero no toda formación supone exclusivamente hacer exámenes, conseguir títulos o preparar una entrevista de trabajo. Otro de los objetivos de la E2O es promover una participación activa de los jóvenes como vía para su integración en la sociedad. Por eso chicos y chicas de la Escuela participan en las jornadas contra el racismo, hacen visitas culturales por la ciudad, se suman a talleres de actividades artísticas y se unen a acciones lúdicas con el resto de compañeros. O descubren nuevos países porque hay mucha relación con proyectos europeos. Incluso porque hay que ir a recoger algún premio.

El recuento sistematizado de datos comenzó en 2009 y suma 1.870 jóvenes atendidos. Faltan los compañeros de los primeros años y los que se sumen con la estadística de un 2021 con resaca de pandemia, que obligó a romper las relaciones presenciales. Siempre teniendo en cuenta que la Escuela es un recurso abierto a lo largo de todo el año al que se puede unir uno en cualquier momento y que esa vinculación es voluntaria. No hay más obligación que el compromiso personal de intentar seguir esos itinerarios personalizados que se preparan para cada usuario.

Con las últimas cifras en la mano, tres de cada cuatro participantes son hombres, por edad predominan los jóvenes de entre 16 y 17 años y un 53% son de nacionalidad española. Muchos de ellos se presentan en la escuela llevando una pesada mochila cargada con un complicado presente social, familiar, económico y personal. Ayudarles a saltar a un futuro mejor marca la tasa de éxito.

El equipo de la E2O festeja el aniversario al tiempo que trabaja en cambios que les permitan atender a los “despistados” de los próximo veinte años. El plan de acción incluye reforzar conexiones con otros recursos formativos prelaborales desarrollar programas de “cata de oficios” que permitan a los jóvenes tomar una decisión sobre su futuro profesional, ampliar el enfoque comunitario de la Escuela, intensificar su trabajo en red en los niveles local, autonómico, nacional y europea y crear una E20 audiovisual. Para ponerle imagen y sonido a la historia de una escuela llena de historias.

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