Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Polémica por la última propuesta para el eje marítimo

La propuesta para el Muro obliga a quitar aparcamientos y contenedores soterrados

Los vestuarios frente a la escalera 13, principal obstáculo | La oposición rechaza el plan, los vecinos piden “claridad”, y el comercio, doble sentido

La propuesta para el Muro.

La idea de recuperar el doble sentido en el Muro con una remodelación que adecúe el paseo mediante una plataforma única y manteniendo el actual “cascayu” y el carril bici, adelantada ayer por LA NUEVA ESPAÑA, tiene varios obstáculos a lo largo del tramo de la avenida Rufo García Rendueles. Esta obra, planteada por el PSOE a Ciudadanos a cambio de aprobar los presupuestos municipales, obligaría a eliminar varios contenedores soterrados en todo el tramo y tendría como principal escollo unos vestuarios con duchas también soterrados a la altura de la escalera 13. Habría que eliminar también alrededor de 60 plazas de aparcamiento y modificar buena parte de la señalización, porque los giros hacia la izquierda para vehículos hacia el centro obstaculizarían el único carril en dirección contraria. La oposición se mostró ayer recelosa del plan, al igual que los vecinos.

Rubén Pérez Carcedo, edil de Ciudadanos, tildó de “sumamente preocupantes” las declaraciones del edil de Movilidad y portavoz de Izquierda Unida, Aurelio Martín, que calificó como “chantaje” la idea de recuperar el doble sentido en el Muro. “Siempre hemos sido claros y la única condición que hemos puesto para poder avanzar en un posible acuerdo es recuperar la legalidad urbanísticas del paseo, que pasa necesariamente abrir un carril en cada sentido”, dijo el concejal.

La formación naranja recalca también que la idea de mantener el “cascayu”, el carril bici y poner plataforma única no es cosa suya, sino un planteamiento del PSOE para implantar el doble sentido. “No hemos puesto sobre la mesa ninguna propuesta concreta más allá de lo contemplado en este plan especial, que por cierto fue aprobado en su día con los votos favorables de Izquierda Unida”, aseguró Pérez Carcedo, que añade que el doble carril debe ser una intervención “rápida” y con el ”mínimo coste posible”, y que la verdadera “chapuza” fue “haber hecho una intervención en el Muro a todas luces innecesaria y contraviniendo la normativa urbanística vigente”. Y que nada está cerrado: “Nuestra voluntad es la de seguir negociando puesto que creemos importante que Gijón pueda contar con unos presupuestos el próximo año”.

Aparcamientos en el paseo del Muro.

El resto de partidos lanzaron ayer una batería de quejas y preguntas. “Si desde Foro Asturias hacíamos el martes pública nuestra decisión de no acudir a la mesa de debate sobre el Muro, hoy estamos aún mas convencidos de que es la decisión correcta”, señaló el edil Pelayo Barcia. “El ‘cascayu’ es una atrocidad urbanística”, ahondó. Y la nueva propuesta “no deja de ser una forma de perpetuar lo peor del ‘cascayu’ a la vez que se añaden nuevos problemas”. “No hay otra decisión que tomar más que volver a abrir la calzada pintada de colores al tráfico, para recuperar la normalidad y cumplir la legalidad, y esa decisión le compete tomarla a quien ha generado un problema donde no lo había, al gobierno”, remató.

Los vestuarios soterrados de la escalera 13.

Ángeles Fernández-Ahúja, del PP, también entiende esta nueva idea como una “chapuza para salir del atolladero de los presupuestos”: “¿Cómo van a ganar espacio para dejar el doble sentido y todo lo demás? ¿Qué pasa con los aparcamientos? ¿Van a quitar los contenedores soterrados que costaron cada uno 10.000 euros? Seamos sensatos. No se puede cuadrar el círculo ni intentar contentar a todos para acabar no contentando a nadie”. Eladio de la Concha, de Vox, está más conforme, porque ve este nuevo planteamiento del PSOE como “una sonora corrección a las políticas extremistas del concejal responsable de Movilidad”. Para Laura Tuero, de Podemos –el otro posible socio de cara a los presupuestos y el que reivindica Aurelio Martín–, el PSOE “demostrará si es progresista o no si pacta con quienes quieren los toros, eliminan los derechos de falar nuestra llingüa o piden revertir medidas hacia ciudades del pasado”.

Los colectivos afectados por este posible nuevo cambio en el Muro encajaron ayer la noticia con más resignación que enfado. Tita Caravera, líder vecinal de La Arena, ve “un retroceso” volver a plantear el doble sentido en el Muro: “Están haciendo experimentos y por nosotros el entorno se quedaría como está ahora, tal cual. El ‘cascayu’ tuvo muchas críticas en su día, pero en verano se vio que la gente lo usaba. En esa zona no hay tanto tráfico y a lo que no podemos renunciar es a más aparcamientos, porque ya vamos pelados”. “Los socios de gobierno deberían ponerse de acuerdo. No vemos necesidad del doble sentido y supondría cargarnos un modelo de movilidad en el que todos llevamos tiempo trabajando”, completó Manuel Cañete, líder de la Federación Vecinal (FAV).

El cruce con la calle Menéndez Pelayo.

La Unión de Comerciantes y la Cámara de Comercio defienden la importancia del doble sentido. “El Muro es una arteria que vertebra la ciudad y en ella caben todos, peatones y vehículos”, recalca la Cámara. “Ninguna ciudad de la cornisa cantábrica tiene su zona comercial mirando al mar, sino más resguardada, y los peatones quieren pasear pegados a él, por su acera. Creemos que hay espacio para un carril de ida y otro de vuelta”, concretó Sara Menéndez, presidenta de la Unión de Comerciantes, que rechaza perder aparcamientos: “El aparcamiento favorece las compras, es el atractivo de las grandes superficies. Habría que buscar fórmulas con párkings a precios reducidos. Los de ahora están vacíos salvo un mes en verano”.

Compartir el artículo

stats