Dos personas han sido detenidas por la Policía Nacional en una operación contra el tráfico de drogas que ha permitido desmantelar un punto “muy activo” de venta de estupefacientes que repartía a compradores en El Coto y Ceares desde un bar de este último barrio. El operativo, además, ha permitido incautar dos kilos de hachís, más de 23.000 euros, 21 gramos de cocaína de gran pureza y efectos para el corte y adulteración de la misma. Estos dos individuos, que tenían almacenada la mercancía en sus domicilios, estaban ya acondicionando otros dos establecimientos en El Llano para ampliar su actividad ilegal por la ciudad. 

Las denuncias vecinales fueron la base para el inicio de la investigación policial, que corrió a cargo del Grupo de Estupefacientes de laBrigada de PolicíaJudicial de Gijón. Eran muchas las voces que alertaban de la presencia de multitud de personas que rondaban el establecimiento hostelero de Ceares sin llegar a entrar a consumir en momento alguno. Además, esos mismos vecinos advertían que era habitual que muchos clientes se desplazasen en coche hasta el local, aparcando en doble fila y generando en consecuencia problemas en el tráfico rodado. 

Droga y dinero intervenido en la operación policial.

Droga hallada en una nevera portátil

Las sospechas de los investigadores pronto se vieron confirmadas, focalizando las pesquisas en dos hombres. Estos individuos eran los encargados de distribuir la droga contactando con sus clientes y entregándosela a ellos en el bar. No obstante, siempre evitaban almacenar mucha cantidad en el establecimiento por temor a una inspección policial. Es por ello que era en sus casas donde tenían guardada la droga, y a donde acudían “varias veces al día para aprovisionarse de la cantidad necesaria para su distribución posterior”, detallan fuentes de la comisaría de El Natahoyo. 

Los agentes de Estupefacientes, una vez corroboradas sus sospechas, desplegaron un operativo en colaboración con agentes de la UPR y guías caninos, y así neutralizar el punto de venta de drogas que tanto inquietaba a los vecinos. Una vez detenidos se registró el bar –en el momento de la entrada había nueve personas a la espera de sus dosis de hachís– y sendos domicilios. Uno de ellos tenía una nevera portátil en el salón de casa, donde vivía con sus dos hijos, de corta edad. A la droga y dinero intervenido se suma la incautación de sustancias de corte, varios teléfonos móviles y un vehículo.  

Droga y material de corte.