"A estos niños ya no se les puede pedir más. Primero una pandemia y ahora, esto". Así de contundentes se mostraron esta tarde un amplio grupo de padres, alumnos y profesores del San Vicente de Paúl, reunidos por LA NUEVA ESPAÑA al lado del colegio justo cuando se cumple una semana del derrumbe que provocó el fallecimiento de dos obreros que realizaban labores de mejora en la última planta. "Somos una gran familia", indicaron los pequeños. Los padres insistieron en la necesidad de realojar a sus hijos en otros centros educativos para "no prolongar" las clases telemáticas a las que se han visto abocados los 670 matriculados por al trágico accidente. En este sentido, la Consejería de Educación analiza desde ayer una propuesta para que los estudiantes de Secundaria del San Vicente reciban su formación en espacios del Patronato San José.

"Es un colegio que funciona de maravilla, aquí son felices los niños y somos todos felices", apuntó Jacinta Rodríguez, abuela de cuatro niños que acuden al San Vicente de Paúl. Una de ellas estudiaba en una de las clases en las que se produjo el derrumbe.

Las familias del San Vicente, una semana después del derrumbe: "A estos niños ya no se les puede pedir más"

Las familias del San Vicente, una semana después del derrumbe: "A estos niños ya no se les puede pedir más" C. Basteiro

Los docentes están "más que conmocionados". "Lamentamos, por encima de todo, las vidas que se han perdido. Pero estamos también tristes por lo que le ha pasado a nuestro colegio", apuntó el profesor Diego Arribas. Y añadió la docente Paula Gutiérrez: "El San Vicente, para mí, no es un trabajo. Para mí es mi segunda casa".

Desde la Asociación de Madres y Padres (AMPA) fueron rotundos: "La presencialidad es imprescindible para el correcto rendimiento académico de nuestros hijos. La formación telemática tiene que ser provisional, por lo que es precisa una solución lo antes posible". Por el momento, solo está prevista la reubicación de los alumnos de Secundaria en aulas del colegio Patronato San José. Una opción puesta sobre la mesa por la dirección y a la que tendrá que dar el visto bueno la Consejería de Educación".

Son solo 200 de los 670 alumnos con los que cuenta el céntrico colegio de Gijón.