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El Patronato acogerá a todos los alumnos del San Vicente, algunos en aulas modulares

El proceso “se realizará con la mayor celeridad”, aunque puede llevar “un tiempo”, indica la dirección, “agradecida” por el éxito de su idea

Vista aérea del colegio Patronato San José, en el cruce de la calle Los Ángeles con la avenida Hermanos Felgueroso. | Ángel González

Los 670 alumnos del colegio San Vicente de Paúl, que ayer cumplieron su primera semana lectiva de clases telemáticas después de que el derrumbe del tejado les impidiese regresar al centro, serán reubicados en su totalidad en el colegio Patronato San José gracias a un convenio de colaboración entre la congregación de las Hijas de la Caridad, titulares de ambos edificios y responsables del Patronato, con la Fundación Educere, al frente de la gestión del colegio de la calle Caridad. Esta decisión llega después de que quedase descartada una propuesta inicial de la Consejería de Educación, liderada por la socialista Lydia Espina, realizada el pasado martes y que pasaba por ocupar espacios vacíos de la Universidad Laboral, pero pagando un alquiler, tal y como desveló ayer LA NUEVA ESPAÑA. “Queremos expresar nuestra máxima gratitud a las Hijas de la Caridad y a la comunidad educativa del Patronato por abrir su centro para acogernos en estos momentos tan duros, y muy especialmente a la dirección del centro por su gran implicación en sacar adelante esta propuesta”, celebra la dirección del San Vicente de Paúl.

El realojo supondrá el aprovechamiento por parte de los alumnos del San Vicente de 18 aulas que actualmente están disponibles y el acondicionamiento para cumplir las mismas funciones de otros espacios del Patronato San José como son la biblioteca y el gimnasio que emplean los primeros cursos de Primaria. Espacios visitados el jueves por la dirección y técnicos el Principado, que autorizarán el traslado hasta final de curso. No obstante, las cuentas no cuadraban para albergar a todo el alumnado afectado, por lo que está previsto también que se instalen aulas modulares en alguno de los patios del colegio de acogida. “Todo este proceso conlleva un tiempo y esperamos poder realizarlo con la mayor celeridad”, reconocen desde la dirección del San Vicente, que pide a sus familias que sigan “teniendo paciencia” toda vez que la vuelta del alumnado a las aulas de forma presencial “no va a ser inmediata”.

Los alumnos del San Vicente, hasta su incorporación al Patronato, seguirán con las clases telemáticas, pero también con las actividades al aire libre que están realizando con todos los cursos gracias a la iniciativa de su profesorado, que ayer celebraban la noticia de encontrar amparo en un centro amigo. “No podemos estar más agredecidos a la dirección de nuestro colegio, que llevan una semana trabajando sin descanso día y noche hasta solucionarlo; y también al Patronato y a las Hijas de la Caridad, porque conocemos el colegio y a los compañeros profesores. No podemos estar más felices”, describió ayer la profesora del San Vicente Paula Gutiérrez, en representación del resto de docentes.

Llegar a una solución no ha resultado fácil para la dirección del colegio San Vicente, que desde el 5 de enero, día en el que el derrumbe del edificio segó la vida de dos obreros que realizaban reparaciones, Andrés y David Velasco, no han parado de trabajar para realojar a todos sus alumnos a la mayor brevedad posible. Unas labores que se aceleraron cuando los informes técnicos para analizar el estado de la estructura confirmaron los peores temores: que no podrían volver al edificio en lo que queda de curso. Tanto la dirección del centro, que siempre trató de reubicar a todos sus alumnos en el mismo espacio, como el Principado, que recordó varias veces que se trataba de un colegio concertado y no público –el presidente, Adrián Barbón, se llegó a enzarzar con familiares de alumnos en las redes sociales–, tenían claro que la solución provisional de clases telemáticas era “inviable” que se mantuvieran en el tiempo. Ese regreso a las aulas está ahora más cerca.

“Queremos que el traslado no se demore en el tiempo”, piden las familias

El acuerdo entre el colegio San Vicente y el Patronato San José fue transmitido ayer a la Asociación de Padres y Madres (AMPA) del centro de la calle Caridad, muy activos y preocupados por el futuro de las clases presenciales de sus hijos desde el regreso de las vacaciones. La recibieron con un gran alivio. “Las familias valoramos positivamente la propuesta y pedimos a las autoridades competentes que el traslado no se demore en el tiempo, y que las aulas ya habilitadas sean ocupadas a la mayor brevedad posible”, defendió el presidente, Javier Rodríguez. Desde el colectivo de padres y madres del San Vicente, para lograr un rápido proceso de traslado, requieren a la Consejería de Educación que “habilite un procedimiento de urgencia para eliminar la carga burocrática que sin duda va a conllevar y que el traslados de nuestros hijos al Patronato, y la recuperación de la educación presencial, no se dilate ni un día más de lo necesario”. “Esa es nuestra preocupación en este momento, y por la que seguiremos insistiendo una vez alcanzado el acuerdo sobre el lugar donde reanudar las clases”, advirtió Javier Rodríguez. Desde el AMPA, además, también han querido agradecer “el esfuerzo” de la dirección del San Vicente, y también “la colaboración y apoyo” mostrado desde el Patronato San José y la congregación de las Hijas de la Caridad “para recuperar la presencialidad en todos los ciclos y además en una única sede”.

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