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La estación en Moreda reduce el volumen de residuos y el riesgo para acuíferos

El nuevo informe sitúa el largo recorrido en superficie y el Cercanías, aparentemente por error, a solo ocho metros de profundidad

Zona de actuación ferroviaria en la estación de Moreda. | Ángel González

La futura estación intermodal de Gijón debe situarse en Moreda porque permitirá mover un menor volumen de residuos, trabajará sobre menos suelos potencialmente contaminados e implicará menos riesgos de afecciones en acuíferos y corrientes de agua subterráneas al realizarse a menor altura. Estas son, al menos, las tres principales razones que se alegan en la nueva declaración de impacto ambiental emitida por el Ministerio para la Transición Ecológica y que avala, tal y como esperaba el gobierno local, descartar la opción del Museo del Ferrocarril por la que se había optado en el convenio de 2019. Esta luz verde, no obstante, viene con matices, ya que la dirección general de Calidad y Evaluación Ambiental lanza una parrilla de medidas para reducir el impacto del macroproyecto. Entre ellas, figuran un plan para rehabilitar el parque de Moreda, labores de “control arqueológico intensivo” en el tramo jacobeo del Camino de la Costa –que en su tramo original se vería más dañado por una estación en el Museo– y un plan concreto en coordinación con la Confederación Hidrográfica para prevenir riesgos de inundaciones.

La declaración se sirve de los datos e informes que ya venían recogidos en el estudio de impacto ambiental emitida en marzo de 2020 por Juan del Campo Lombardero. En él se detallaba que, al implicar la opción de Moreda menos labores de soterramiento, el volumen de excedentes de excavación destinado a vertederos ascendería a 875.789 metros cúbicos en Moreda frente a los 1.226.629 que se estimaban para el del Museo del Ferrocarril, lo que arroja una diferencia del 40 por ciento. Estas cifras, no obstante, se verían modificadas de salir adelante las alturas que se plantean en el borrador del nuevo convenio que el equipo de Ana González quiere aprobar, porque en él se aboga por un soterramiento parcial de la estación de largo recorrido a menos 5,76 metros y bajar la de Cercanías hasta los 15 metros y no hasta los 12 que planteaba el estudio, que situaba la de largo recorrido en superficie y que se reafirma ahora la declaración.

Este nuevo informe, de hecho, insiste en que la opción de Moreda sitúa el largo recorrido en superficie y, aparentemente por error, marca la estación de Cercanías a solo 8 metros de profundidad, una cifra que de ser real complicaría la conexión con el túnel del metrotrén, que transcurre a 15 metros bajo tierra. En cualquier caso, la declaración sí mantiene los metros cúbicos evacuados del estudio, que situaba esta estación a 12 metros, así que la justificación de Moreda como ubicación más viable parece sostenerse en cualquiera de los casos y sería siempre menos agresiva que la opción del Museo, que planteaba dos niveles de soterramiento a 8 y 21 metros de profundidad.

Este nuevo documento está firmado por Ismael Aznar, director general de Calidad y Evaluación Ambiental. Y, si bien reconoce no haber recibido “alegaciones o informes que destaquen impactos ambientales críticos” que pudiesen motivar un procedimiento desfavorable sobre ninguna de las dos ubicaciones, destaca dos conclusiones. La primera, que tanto la Confederación Hidrográfica como la dirección general de Calidad Ambiental del Principado han hecho hincapié en la necesidad de estudiar en mayor profundidad el impacto de una obra de este calibre sobre las aguas subterráneas y los suelos. Y, la segunda, que con los informes disponibles y desde el punto de vista ambiental la solución de Moreda resulta “preferible”.

Camino de Santiago

Aboga la declaración a aplicar un “control arqueológico intensivo” durante las obras y un seguimiento específico del tramo del Camino de Santiago que se ve afectado por la estación. Insta, de hecho, a que el proyecto reciba primero la luz verde de la consejería de Cultura y que las obras incluyan labores sobre el trazado original de la ruta, “documentado pero impracticable” porque transita por solares abandonados y cercados. Este camino original se ve afectado por ambas propuestas de ubicación, pero en mayor volumen de superficie por la del Museo.

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