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La intermodal de Moreda movilizará 13,6 millones en acciones de control ambiental

La mitad del presupuesto se va a la gestión de suelos contaminados l El coste de las medidas correctoras en el Museo del Ferrocarril subía cinco millones

Un ciclista, en el viaducto que une Moreda y el Polígono, ayer, con vistas a la actual playa de vías y la zona de desarrollo de la estación intermodal en la zona de Moreda. | Marcos León

Al control y gestión de tierras contaminadas se irán la mitad de los 13,6 millones en que están presupuestadas las medidas de protección y corrección ambiental que conlleva la estación intermodal en Moreda. Ese presupuesto de integración ambiental está en el estudio de impacto ambiental cuya declaración acaba de ser aprobada por el Ministerio para la Transición Ecológica como elemento sustancial para poder hacer realidad el gran proyecto de reordenación de la movilidad, impulso al servicio ferroviario y reforma urbanística de un sensible espacio del centro urbano en el que lleva inmerso Gijón desde hace más de dos décadas a través del metrotrén y el plan de vías. En ese mismo informe el presupuesto para la ubicación en el Museo del Ferrocarril llegaba a los 18,5 millones: unos cinco millones más.

El otro gran paquete de gasto en materia ambiental en la propuesta de Moreda son los 5,3 millones que cuesta la gestión de los residuos de construcción y que suponen dos millones menos que en la alternativa Museo. Igual que la gestión de tierras contaminadas suponía tres millones más de coste en la propuesta avalada en el convenio de plan de vías firmado en 2019 y aún en vigor, a la espera de que se pueda rubricar el que ahora mismo está en elaboración.

A esos grandes costes del presupuesto de integración ambiental hay que sumar, entre otras partidas, 400.000 euros para la extensión de tierra vegetal procedente de vivero en la zona, 150.000 euros para operaciones de riego de mantenimiento, o más de 200.000 para transplante de arbolado. Eso en lo que tiene que ver con el verde pero también hay que tener presente que costarán más de 125.000 euros la instalación de mantas antivibratorias, y otros 132.000 colocar pantallas acústicas para minimizar, respectivamente, el impacto de vibraciones y ruidos entre los vecinos.

Hay otras partidas que son menores pero no pasan desapercibidas: cerca de 20.000 euros para reponer elementos del camino de Santiago, 40.000 para reponer los vertederos que se usarán para llevar la tierra, 80.000 para la siembra manual de hierba y 5.000 para plantar especies autóctonas. A todas esas partidas hay que sumar, al margen de ese presupuesto otra de 300.000 euros para un plan de vigilancia ambiental. El detalle de las medidas para mitigar el impacto de las distintas fases de la obra se incluirá en el proyecto constructivo pero la declaración ambiental ya pone deberes.

Cuidar al colirrojo real

El apoyo de la declaración ambiental a favor de Moreda sobre el Museo del Ferrocarril tiene que ver, entre otras cosas, con que el volumen de excedentes de excavación generados es un 40% inferior. No hay que olvidar que que la estación frente al Museo era soterrada en su integridad. El suelo a mover supone una especial preocupación ya que por el pasado industrial de la zona están contaminados. También es elemento sustancial todo lo que tiene que ver con las aguas subterráneas, donde el impacto es menor en la alternativa de Moreda. El proyecto constructivo de la estación debe fijar, entre otras medidas, la colocación de filtros para evitar la contaminación de aguas durante las obras, la realización de un estudio hidráulico de inundaciones, medidas de conservación de las aguas subterráneas y garantizar la funcionalidad del sistema de impulso de fangos de la depura del Este a la del Oeste.

En cuanto al cuidado de fauna y flora destaca la exigencia de medidas para proteger el colirrojo real en el parque de Moreda, cuya recuperación paisajística total debe garantizarse a través de un plan que incorpore la plantación de especies autóctonas o tradicionales, con especial interés en que sean especies que el Catálogo Urbanístico reconoce como arbolado singular.

Un “error” en la redacción que pone en guardia a los grupos de la oposición


De error en la redacción que se pedirá subsanar, pero “carece de importancia” se tilda desde el Ayuntamiento el hecho de que el texto de la declaración de impacto ambiental establezca una cota de ocho bajo tierra al hablar de la estación de cercanías en un contexto de referencia a los andenes.

Aunque esa cota se corresponde a la estación, los andenes están a -15 metros para enganchar con el túnel del metrotrén. Unas determinaciones recogidas en el estudio informativo.

De todas maneras ésta y otras dudas han llevado al portavoz de Foro, Jesús Martínez Salvador, a presentar varias iniciativas sobre el asunto a la comisión de Urbanismo de hoy y al edil de Ciudadanos (Cs), y consejero de Gijón al Norte, Rubén Pérez Carcedo, a pedir una reunión del consejo de administración de la sociedad

Foro pide aclarar las cotas de cada estación ante la discrepancia entre la propuesta de Moreda analizada en los estudios, con largo recorrido en superficie, y la que se plantea en el borrador del nuevo convenio, con cierto soterramiento. “Estas diferencias tienen bastante importancia a la hora de calcular la tierra a excavar y los desniveles que se generen”, explica Martínez Salvador.

Pérez Carcedo también quiere que se le despejen dudas sobre las cotas pero, sobre todo, sobre la financiación de la estación. “Esa es la única vía de blindar la estación”, remató.

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