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Los planes para reformar un eje fundamental, adelantados por LA NUEVA ESPAÑA

Los espacios de ocio y deporte del Muro estarán en un gran corredor verde

La acera pegada a los edificios medirá seis metros para albergar terrazas y se mejorará la accesibilidad a la playa

Paseantes en el Muro de San Lorenzo, a la altura de los Jardines del Náutico. | JUAN PLAZA

Un https://www.lne.es/centro/2022/01/26/libro-desvela-secretos-historia-tradicional-61961216.html más verde, con más espacios de uso público y donde el peatón consolida su supremacía sobre el coche. Así imagina el actual gobierno local del PSOE e IU el futuro de uno de los espacios más simbólicos de Gijón. Sin entrar en detalles, los ediles de Obras Públicas y Movilidad, Olmo Ron (PSOE) y Aurelio Martín (IU) presentaron ayer a Ciudadanos, PP y Podemos –Foro, Vox y el concejal no adscrito no fueron a la reunión– los criterios de una reforma integral que irá desde el Ayuntamiento al Rinconín. Reforma, cuyas líneas maestras adelantó ayer LA NUEVA ESPAÑA, que no toca la zona del paseo junto a la playa “para respetar su valor histórico y sentimental” y elimina tanto el carril bici en su ubicación actual como el polémico “cascayu” creado como ejemplo de urbanismo táctico.

El boceto con el que trabajan los técnicos municipales plantea ampliar hasta los seis metros la acera de la fachada edificada para poder instalar estructuras fijas con terrazas que animen la actividad hostelera y comercial. A continuación, con una sección de entre cinco y medio y seis metros, estaría esa plataforma única versátil y flexible que permitiría –dependiendo de las necesidades de la ciudad en cada momento y de las decisiones política de cada gobierno– que pueda haber uno o dos viales para los coches.

Entre el fin de la plataforma y el paseo tradicional se ubicaría un gran corredor verde que sigue, no el diseño pero si la filosofía, de la avenida del Molinón, prolongando su conexión hasta el casco histórico. Esa zona verde incluiría itinerarios peatonales y espacios deportivos, de estancia, para ocio y de juegos infantiles, además de un carril bici segregado en el área más cercana al vial de coches. La reforma elimina los aparcamientos existentes.

Eso es lo que ahora mismo está encima de la mesa aunque todo puede cambiar. Por lo menos hasta finales de marzo que es cuando el gobierno quiere hacer público un anteproyecto de reforma que le permita, con mucho optimismo, empezar obras antes de que acabe al año. Ese anteproyecto debe fijar ya una estimación del coste económico del plan, que será millonario por lo que ya se está mirando a Europa, y el cronograma de trabajo, que se entiende se hará por fases y durará entre año y medio y dos años.

Los espacios de ocio y deporte del Muro estarán en un gran corredor verde

El gobierno local defiende este diseño como abierto a las aportaciones de otros grupos de cara a conseguir el mayor consenso social y político posible. Y, sobre todo, abierto a dejar atrás el enfrentamiento sobre el número de carriles. “Este proyecto no va a encorsetar futuras decisiones del Ayuntamiento. Si se decide que debe ser de doble sentido, lo podrá soportar. Si se opta por una peatonalización completa con vial de servicio, también”, sentenció Ron.

Piles y Capua, críticos

Eso sí, por ahora el tráfico por el Muro se queda como está. En eso fue más que tajante el edil de Movilidad, Aurelio Martín, para quien los datos dejan claro que no hay ningún problema en la avenida de la Costa que justifique revertir la actual situación. Aún más, ya adelantó Martín que el Plan de Movilidad en elaboración “mantiene la filosofía del que hizo el anterior gobierno”. Y en ese plan el Muro y buena parte del Centro tenían la consideración de área de prioridad no motorizada con eliminación de tráficos transversales. El Muro es el primero de esos tráficos transversales.

El proyecto tiene, por ahora, más dudas que certezas. El socialista Olmo Ron, edil de Obras Públicas, reconoció ayer que se necesitará ser “imaginativos” para dar solución a puntos críticos como el martillo de Capua o el área del puente del Piles y que se pretende dar un tratamiento singular, sin saber aún muy bien como, a la zona del Rinconín “como zona más soleada y proclive a potenciar el uso peatonal”, explicó el edil que adelantó una disminución de espacio para el coche. En todo caso la actuación que allí se haga debe tener en cuenta la actuación urbanística que el Plan General fija en el entorno con su singular playa verde.

Además, se intentará aprovechar la ocasión para actuar en las escaleras al arenal con la intención de, allí donde sea posible, adecuarlas a la normativa actual sobre accesibilidad. También se trabajará en la integración de las tres plazoletas que ahora se incrustan en la acera de la fachada edificada y en el desarrollo de corredores peatonales que conecten el Muro con el resto del viario de La Arena y el Centro. Gran parte de estas operaciones tienen su referencia en el informe de conclusiones de la comisión del Muro que presidiera el Colegio de Arquitectos y terminara en un enfrentamiento político por el desacuerdo sobre el número de viales para el tráfico rodado.

El trabajo lo están haciendo técnicos municipales a través de un grupo multidisciplinar pero no se descarta, más bien al contrario, recurrir a una asistencia técnica para la redacción del proyecto. Ahora mismo, y además de fijar las líneas maestras de la operación, los técnicos están con un levantamiento topográfico , recopilación de reformas históricas del paseo del Muro, estudios sobre sombras y, también, sobre corrientes de aire en las calles perpendiculares con la intención de aminorarlas.

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