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La Confederación alerta de un acuífero contaminado por filtraciones de Vauste

El informe ve un riesgo “inaceptable” para las personas y el medio ambiente por altas concentraciones de hidrocarburos bajo la fábrica

Una vista de la fábrica de Graham Corporate (antes Vauste Spain) en el Alto Pumarín. Juan Plaza

La Confederación Hidrográfica del Cantábrico ha emitido un informe alertando de los riesgos de contaminación del acuífero que hay bajo Gijón, y otros concejos asturianos, por las altas concentraciones de hidrocarburos, compuestos clorados y otros contaminantes filtrados a la capa freática en la fábrica de Graham Corporate (antes Vauste Spain), la antigua fábrica de Tenneco ubicada en el Alto de Pumarín.

El informe, emitido el pasado mes de marzo en contestación a otro enviado por el Principado en diciembre, señala que los niveles de contaminación constatados “determinan la existencia de un riesgo inaceptable para las personas, los bienes, los ecosistemas o el medio ambiente en general”, dado que el acuífero afectado, denominado “Villaviciosa” tiene varias fuentes de captación de agua para el consumo. Aunque el informe no las concreta, algunas de ellas son fuentes del concejo de Gijón.

La Confederación apunta que hasta diciembre no tuvo acceso a las mediciones que la empresa estaba obligada a hacer periódicamente para medir la afección a los acuíferos. Hizo una medición en 2019 que le remitió al Principado y éste la pasó en diciembre a la Confederación junto con el resultado de la inspección que efectuó su Servicio de Control Ambiental en mayo del año pasado.

Los niveles de hidrocarburos detectados alcanzan concentraciones de hasta 38.000 microgramos por litro, cifra que se eleva hasta los 72.000 microgramos en algunos compuestos clorados. Además de estos, también se han detectado diversos hidrocarburos aromáticos, metales como arsénico, plomo, cromo, cobre, níquel y zinc y otro tipo de contaminantes. También se aprecian contaminantes originados por la degradación de compuestos químicos cuyo uso fue abandonado en Tenneco en los años 90, señalando que esos nuevos compuestos degradados son más tóxicos que los originales.

Los máximos niveles detectados pueden no ser aún los mayores que hay bajo la antigua fábrica. El motivo de esa afirmación por parte de la Confederación es que en uno de los seis puntos de muestreo fue imposible tomar muestras al existir una capa de hidrocarburos de un metro de espesor.

El informe insta a adoptar medidas para garantizar “la ausencia de riesgo para los receptores y usos previstos del dominio público hidráulico”, debido a “los elevados niveles detectados y la peligrosidad de los compuestos identificados” bajo la fábrica, en especial en la zona oeste de la instalación, que ocupa unos 14.000 metros cuadrados de superficie.

La contaminación se ha acumulado en el suelo de la antigua Tenneco durante décadas de actividad de una fábrica hoy cerrada pero que comenzó a producir en 1965. De ahí pasó a la capa freática por filtraciones. Los que han sido identificados como principales focos de contaminación del suelo y el agua son la depuradora de efluentes, la zona de producción –corte, mecanizado, rectificado, cromado, pulido, soldadura y pintado– y las áreas de almacenamiento y trasiego de hidrocarburos, aceites y emulsiones de mecanizado, productos químicos y residuos.

El nivel freático se midió entre los 14,12 y los 18,45 metros de profundidad y el flujo subterráneo se ha estimado en dirección suroeste, según el informe.

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