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Los amigos del gijonés fallecido en Ponga: “No nos lo creemos, sabía mucho de montaña”

“Por mucho cuidado que pongas, a veces pasan accidentes”, lloran montañeros del grupo con el que salía Ramón Riera, muerto tras caer al río

Entrada al tanatorio de Gijón Cabueñes ayer por la tarde. En el recuadro, Ramón Riera. M. L.

Llanto, pena e incredulidad se fundieron ayer durante el velatorio por Ramón Riera García, el montañero gijonés fallecido el pasado domingo a los 66 años tras precipitarse al cauce del río Sella en Ponga, en el desfiladero de los Beyos, mientras realizaba una ruta de montaña. “Aún no nos lo podemos creer, cómo una persona tan entendida de la montaña pudo salirse del camino. Estamos todos muy afectados porque era un compañero majísimo y muy servicial. Es una pérdida irreparable para todos nosotros”, lamentaba su amiga y directiva del grupo de montaña Trasgu Andayón Olvido Fernández Blanco, tras dar el pésame a los familiares del fallecido, “muy afectados e impactados por lo ocurrido”.

Ramón Riera, cuyos restos mortales descansan desde ayer por la tarde en la sala 11 del tanatorio de Cabueñes, que hoy martes acogerá la celebración de la palabra en su honor a las seis de la tarde, era un veterano montañero que acostumbraba a grabar vídeos de las rutas que contaban con la alabanza de todos sus compañeros en el grupo Trasgu Andayón y que luego compartía en las redes sociales. “Hace poco todavía hizo de guía por el Coto Bello, en el concejo de Aller. Le vamos a echar muchísimo de menos, yo estoy muy disgustada porque todavía había hablado con él hace poco, que me preguntó por la ruta de la semana pasada, cuando habíamos ido hasta León”, añadió Fernández Blanco. “Los destinos en la montaña están marcados, y por mucho cuidado y precaución que pongas, pasan accidentes que a veces tienes suerte y quedan en nada, u ocurre como ahora, que estamos todos muy tristes”, resaltó.

El accidente que le costó la vida a Ramón Riera, casado con Araceli Sabina Lacasa y padre Andrea Patricia Riera Lacasa, ocurrió pasadas las cinco y media de la tarde, cuando el grupo trataba de completar la ruta desde Collada Llomena hasta La Huera, con ascensión a Peña Salón. El montañero gijonés y un amigo se separaron del grupo y tomaron un camino complicado pese a las advertencias. Fue en el tramo final de la ruta, entre Casielles y La Verganza por el camino de la Cabiella cuando ocurrió el fatal accidente. Ramón Riera, según las fuentes consultadas, iba un poco más adelantado que su compañero y llegó hasta “una especie de mirador” tras ver que no podía seguir adelante. “No se sabe bien cómo ocurrió porque su compañero, cuando se dio cuenta, ya le vio cayendo”, describió Fernández Blanco.

El resto del grupo, al ver que faltaban dos de sus compañeros, dieron la voz de alerta. Cinco bomberos del parque de Cangas de Onís y el equipo de rescate, en un helicóptero medicalizado de Bomberos de Asturias, lograron localizar ileso al acompañante de Riera, que sigue “muy afectado por lo ocurrido”, y recuperar el cuerpo del montañero gijonés.

Ponga exige una solución a la falta de cobertura, que lastra a los servicios del 112

Ponga tiene mala e inclusa nula cobertura en muchos puntos del concejo. Y eso afecta a muchos vecinos pero también a las situaciones de emergencia. La alcaldesa del concejo, Marta Alonso, lleva tiempo trabajando en este asunto y abogó ayer por la necesidad de que se tomen “medidas serias” al respecto. La falta de cobertura en el concejo de Ponga complicó el rescate el pasado domingo del montañero gijonés fallecido. Según el Servicio de Emergencias del Principado (SEPA), los Bomberos se desplazaron hasta la zona del puente de Sellaño, la referencia dada inicialmente por el alertante, pero al llegar al lugar y no encontrar a nadie allí tampoco pudieron ponerse en contacto con este para obtener más información. Alonso apuntó a la posibilidad de activar alguna medida que incentive a estas empresas a no dejar atrás a zonas con problemas de cobertura solo porque no sea rentable. “Tal vez sería conveniente que cuando quieran acceder a alguna ayuda pública también recojan que deben facilitar la cobertura en zonas donde la comunicación no es buena. El argumento que utilizan es que no hay gente, pero no hay gente porque no hay cobertura”, explica Alonso. La alcaldesa confía en que antes del verano esté puesta la antena en Sellaño y se solvente en parte el problema.

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