El prometido nuevo médico de familia para el centro de salud de Perchera comenzará a trabajar el lunes. Se trata de la facultativo Ana Pilar Moliner, y su incorporación al centro implicará la reasignación de parte de los pacientes al centro. Cada cupo –número de pacientes adscritos a cada médico– en Perchera se queda ahora, según aclaró ayer la gerencia sanitaria de la ciudad, en 1.479 pacientes, una cifra que viene a cumplir la promesa de tratar de limitar los cupos gijoneses por debajo de los 1.500 para evitar el colapso en la tramitación de citas. Justo esta semana, desde la federación vecinal habían lamentado que Perchera siguiese con sus nueve médicos, pese al prometido refuerzo, y aseguraron que varios usuarios habían recibido citas con “entre tres y seis días” de retraso. Respecto a la reasignación de pacientes, desde gerencia reconocen que el cambio puede no resultar “de agrado” para algunos usuarios, por lo atenderán a quienes lo reclamen y quieran seguir con su médico actual.