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Las casetas de helados en el Muro abren con retraso y éxito

Los puestos, afectados por la huelga del transporte, inician temporada con ilusión: “Lo gordo está por llegar”

Alicia Fernández disfruta de un helado, ayer, en el paseo del Muro. Marcos León

Avanza mayo y el paseo del Muro empieza a dejar las primera imágenes veraniegas de la temporada. Runners, ciclistas, patinadores y, sobre todo, muchos helados. Las casetas que venden estos productos, con un diseño en honor a las que ocupan el arenal durante los meses estivales, tienen licencia de apertura desde el 1 de marzo hasta el 31 de octubre, pero, este año, el pistoletazo de salida no se produjo hasta mediados de abril debido a la huelga de transportes. Si bien es cierto que hasta julio y agosto no se alcanza el pico de clientes, Montse García, encargada del negocio situado frente a la escalera 14 del Muro, marca un punto de inflexión en esta recta final de la primavera: “Ya hay gente, pero esto no se llenará hasta que los niños se queden de vacaciones. Lo gordo está por llegar.

La de la escalera 14 es una de las casetas más cotizadas del paseo por su ubicación. Montse García confesaba ayer tras el mostrador del establecimiento que “los dos últimos años fueron horribles por la pandemia, pero ahora parece que la afluencia remonta”. Sobre los sabores más vendidos, la encargada lo tiene claro: “El de chocolate, un clásico es el que más triunfa”. La excepción son los más pequeños, que se dejan guiar más por la vista y prefieren las mezclas. “Es ver el color del arco iris y se vuelven locos, pero algunos al probarlo ponen cara rara”, bromea Montse García, quien además destaca que, por regla general, los clientes “prefieren el cucurucho a la tarrina”.

Juan González, dueño del establecimiento instalado frente a la escalera 11 lo matiza: “Noto que están más o menos igualados, mitad y mitad”. Eso sí, coincide con su compañera en que el chocolate es el sabor más demandado. Aunque él va más allá: “El de turrón también se vende muy bien”. Este autónomo lamenta que “hasta julio hay poca cosa”. “De momento, nos tenemos que conformar con días sueltos en los que haga bueno”, cuenta. La que también nota escasa afluencia de clientes “para ser principio de temporada” es Rebeca Suárez, encargada de la caseta situada frente a la escalera 9 del Muro: “Quitando un par de días, el tiempo hasta ahora no fue del todo bueno y eso se acaba notando”. En su caso, los sabores a turrón, mantecado y menta con chocolate son los que más triunfan entre los clientes, al igual que la opción del cucurucho por encima de la tarrina de helado.

Alicia Fernández sale a pasear habitualmente junto a su perro “Hypo” para pedirse un buen helado. El de ayer, con sabor a banana split. “No es mi favorito, pero es nuevo y hay que probarlo”, confesaba la gijonesa, dulce en mano. Los que también quisieron atrapar los primeros rayos de sol de la jornada en el Muro de San Lorenzo fueron Isabel Fernandes y José Cantos. Ella, con una tarrina de helado sabor a Baileys y turrón; y él, con otra también sabor a Baileys, combinado con ron con pasas. “Maravillosos”, apuntan.

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