Una caja con un máximo de diez hojas tamaño DIN–A4, otras diez DIN-A3, dos unidades de celo adhesivo, dos gomas de borrar, diez gomas elásticas, cuatro lapiceros, diez clips metálicos, diez pinzas, cinco vasos desechables de café, un vaso reutilizable de refresco, cinco pajitas y dos CD. Utilizando la menor cantidad posible de estos materiales, unos 200 alumnos de ESO y Bachillerato tendrán que construir sobre un pupitre –en un máximo de 50 minutos– la torre más alta posible que pueda soportar una botella de agua de 33 centilitros.

Lo harán en la mañana del próximo 14 de mayo durante la Primera Olimpiada de Ingenierías Industriales de Asturias, presentada ayer en el Edificio Polivalente de la Escuela Politécnica de Ingenieros (EPI) por el director Juan Carlos Campo. Cada grupo dispondrá de dos minutos dentro de los cuales la torre debe sostener la botella durante un mínimo de 30 segundos. “Dentro de ese intervalo pueden intentarlo cuantas veces quieran”, matizó Campo, que subrayó la importancia y dificultad que suponen los trabajo grupales: “No es tan fácil como parece, así que deberán hacerse a ello”.

En la Olimpiada –apoyada por Duro Felguera, TSK, TKE, Gijón Impulsa y los Colegios de Ingenieros Industriales y Técnicos Industriales– ya están inscritos 25 centros de toda Asturias, pero podrán apuntarse más hasta este viernes. Los ganadores –diferenciados en el grupo de ESO y Bachillerato– recibirán productos tecnológicos y saldrán de los grupos que obtengan la mejor puntuación saliente de la presentación del proyecto, el bonus por tiempo de construcción, la altura de la torre, el bonus de altura y el número de materiales utilizados. Además, de forma optativa, los jóvenes podrán presentarse a una prueba individual que consistirá en preguntas corta o tipo test sobre Tecnología, Matemáticas, Física y Química. Los ganadores de ambas categorías (ESO y Bachillerato) serán anunciados en la tarde del 20 de mayo y la ceremonia de entrega de premios tendrá lugar el día 27 en el Aula Magna de la EPI.