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El San Vicente comienza a remodelar su tejado, que estará listo en unas dos semanas

“Las familias están bien en el Patronato San José, pero nos motiva ver los avances”, asegura el director del centro de la calle Caridad

Operarios, ayer, elevando las nuevas vigas del colegio San Vicente con una grúa. Juan Plaza

Con una gran grúa y un amplio despliegue de operarios, el colegio San Vicente de Paúl vio ayer los primeros grandes avances de la remodelación de su tejado tras el trágico derrumbe que se cobró la vida de dos obreros el pasado 5 de enero. El accidente motivó el traslado del alumnado a aulas, algunas modulares del Patronato San José con las que, según explicó ayer el director del colegio que sufrió el siniestro, Manuel Fuertes, las familias están “muy contentas” porque tienen los mismos horarios y estilo de clase que en su colegio. “Pero ver que la obra empieza a coger forma nos motiva”, aseguró el docente.

Parte de la nueva estructura del tejado del centro recién instalada.

La previsión que han trasladado los operarios al centro es que en unas dos semanas quedará saldada esta fase más general de la obra, con la estructura básica del nuevo tejado ya instalada. Ayer se colocaron varias vigas, que era la operación más complicada del proyecto de obra previsto, y se irán fijando y adecuando en los próximos días. “La idea es que a lo largo del mes veamos el grueso de la obra, la parte más visible, lista, pero luego queda mucho trabajo en interior”, adelantó Fuertes, que se acercó ayer al centro para supervisar parte de estos trabajos y para poder informar de los avances a la comunidad educativa, que sigue muy de cerca esta obra de urgencia.

El centro educativo recibió su licencia urbanística para iniciar la obra a inicios del mes pasado. Tras el trágico derrumbe, la Fundación Educere, propietaria del edificio, agilizó los trámites para poder recuperar la actividad cuanto antes y había entregado ya el proyecto técnico de su reforma en marzo, apenas dos meses después del accidente. El objetivo es que el alumnado pueda regresar a su colegio de la calle Caridad el próximo curso.

Hasta entonces, los estudiantes darán clase en el Patronato San José, gracias a unas aulas modulares instaladas en el mismo mes de enero y que comenzaron a funcionar a las pocas semanas. “Creo que los niños están bien, están haciendo más o menos lo mismo que en el centro y creo que se están adaptando bien al cambio”, indicó Fuertes.

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