El teatro Jovellanos acogió ayer el espectáculo “Sombras efímeras II”, a cargo de Eduardo Guerrero, en el que el artista ofrecía un diálogo entre la tradición del flamenco y el lenguaje contemporáneo. Guerrero, que ya trajo a Gijón su anterior trabajo hace un año, volvió a hacer vibrar al público, en un espectáculo intenso de defensa del diálogo que se produce con la danza.