Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Luis Ortiz Vigil Magistrado titular de la sección octava de la Audiencia Provincial y miembro del comité nacional de la Asociación Judicial Francisco de Vitoria, que impulsa una iniciativa en los colegios para acercar la Justicia a los jóvenes

“Los jóvenes tienen un desconocimiento absoluto de cómo funciona la Justicia”

“Queremos centramos en los colegios, deben estar informados y concienciados, porque cuando el asunto llega al Juzgado ya es tarde”

Luis Ortiz, en los pasillos del Palacio de Justicia de Gijón. MARCOS LEON

Con el objetivo de acercar el funcionamiento de la Justicia a los más jóvenes, la Asociación Judicial Francisco de Vitoria –integrada por jueces y magistrados– ha impulsado una iniciativa destinada a los cursos de secundaria y bachillerato para que quienes están a punto de cumplir la mayoría de edad conozcan de primera mano los entresijos del sistema, conscientes de que “la realidad de la Justicia en España no se corresponde con las funciones, resultados y percepciones que tiene conformada la opinión pública”. Esta actividad llega ahora Asturias de la mano del magistrado de la sección octava de la Audiencia Provincial, miembro del comité nacional de la asociación y su representante en la región, Luis Ortiz Vigil. El colegio Patronato San José acoge hoy la primera de estas sesiones, que desde el colectivo pretenden instaurar por toda Asturias, con una charla de la magistrada del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Gijón, Estrella González Maraño.

–¿Cómo surge la iniciativa de llevar a los colegios el funcionamiento de la Justicia?

–Fue Madrid, antes del confinamiento. Se nos ocurrió como una forma de acercar la Justicia a las personas más jóvenes viendo la realidad del contacto que tenían con la Justicia. Las personas próximas a la mayoría de edad pues era sorpresivo, pero se encontraban con un absoluto desconocimiento de lo que era el funcionamiento de la administración de Justicia. Ese desconocimiento, común al conjunto de la ciudadanía, tiene un efecto aún mayor en los jóvenes porque tienen menos experiencia y menos madurez, y, entonces, pueden cometer más errores. Vimos la manera de implicarnos y trasladar un buen mensaje a la juventud y a las personas.

–Advierten desde la asociación que la realidad de la Justicia en España no se corresponde con la percepción que tienen los jóvenes.

–Ni en el conjunto de la sociedad. Hay muchos prejuicios sobre cómo se accede a la carrera judicial, el perfil que tenemos los que formamos parte de la misma y es recurrente la utilización de estereotipos. No hay mejor experiencia que la propia, y lo sabemos los que la formamos. La sociedad ha avanzado mucho y el perfil de quienes acceden a la carrera judicial ha variado muy notablemente, pero la ciudadanía no es consciente. Todavía se ve al juez como una persona mayor, distante, vestida muy de oscuro. Pero la realidad es que somos personas normales, trabajadores que, si bien es cierto que desempeñamos un papel muy importante en la sociedad, también tenemos familias, problemas, hipotecas… En esencia no nos diferenciamos en nada de otro trabajador. Cualquier persona que supere el filtro académico puede acceder al poder judicial desde la formación, el esfuerzo, la persistencia…

–¿Por qué falla entonces el mensaje que se transmite a la sociedad? ¿Están los jueces y magistrados ocultos?

–No hay nadie que se ocupe de transmitir a la opinión pública el funcionamiento de la Justicia. Siempre se utiliza ese tópico de que los jueces hablamos a través de nuestras sentencias, y efectivamente los jueces somos personas a las que nos gusta escribir, pero en los últimos tiempos nos hemos dado cuenta de que la sociedad es mucho más que las sentencias y que es importante dar una imagen ante la opinión pública que refleje esa realidad para romper los estereotipos. Por eso llega esta iniciativa, porque nos hemos dado cuenta de la importancia de transmitir a la sociedad qué es un juez para transmitir confianza y que la sociedad sea consciente de lo importante que somos.

–¿Y qué es un juez?

–Un juez no es solo el que envía a alguien a la cárcel, sino el que hace que a un arrendador le paguen la renta si le debe, o que si alguien es despedido injustamente pues un juez es el que te va a garantizar la correspondiente indemnización o que si la administración te pone una multa injusta será el juez el que logre que te devuelvan lo indebidamente cobrado etc. Y esa imagen no se ha transmitido desde ningún sitio y se produce el efecto que vemos ahora. En esta materia creo que hubo un antes y un después, en el tema penal, con el “caso de la Manada”.

–¿En qué sentido?

–Hizo ver con claridad lo importante que era transmitir una imagen real del trabajo que se realiza. No se trata de decir que los jueces lo hacemos siempre bien y no nos equivocamos, sino que la gente tenga verdadera conciencia de lo que hacemos, para qué estamos y para qué servimos. Y que se acerquen a nosotros, que tengan contacto con nosotros, que somos servidores públicos que prestan una labor a la comunidad.

–Pero en el “caso de la Manada” hubo una primera sentencia que motivó movilizaciones y, al final otro fallo diferente en instancias superiores. Parecía que los tribunales estaban condicionados por la presión social.

–Esa fue la imagen que se transmitió, pero las sentencias hay que tomarse la molestia de leerlas, porque contienen argumentos técnico-jurídicos. Esas movilizaciones no influyen en la decisión final. En este caso fueron once magistrados los que tomaron la decisión que todos conocemos, y no fue por lo que ocurría en la calle, sino por argumentos jurídicos que se reflejan en la sentencia. Las sentencias hay que leerlas, pero también hay que explicarlas, en un lenguaje accesible que permita a la gente saber por qué ocurren las cosas. Por eso creemos que son importantes estas iniciativas.

–Continúe.

–Cuando alguien comete un delito de entidad, la sanción es importante y tiene sus consecuencias, pero la mayoría de la ciudadanía no es consciente porque no lo comunicamos bien o solo nos quedamos en los asuntos mediáticos. Si la gente fuera consciente de la cantidad de juicios que se celebran semanalmente, por quedarnos en el ámbito penal, por peleas que se producen todos los fines de semana en esta ciudad y las sanciones que acarrea pues muchas personas tomaban otra decisión antes de buscar ese tipo de problemas. El desconocimiento acarrea problemas. Y por eso nos centramos en los jóvenes, deben estar informados, porque creemos que desgraciadamente en el mundo penal en el que yo trabajo, cuando el asunto llega aquí, a la audiencia, ya es tarde. Esa labor que tanto se repite de concienciar, pues esto es, transmitir valores de igualdad, de no discriminación, d el esfuerzo y la constancia. Creo que lograremos resultados.

–¿Perciben un repunte de delitos protagonizados por jóvenes? ¿O la juventud en todas las épocas ha estado?

–Sin estadísticas no me atrevo a decir nada de forma categórica. Lo que sí que creo es que está cambiando el tipo de infracciones que se cometen. Hace quince años no había móviles ni redes sociales, no había esta capacidad de transmisión de imágenes o información que hay hoy en día. Antes los jóvenes no tenían los medios económicos que ahora tienen. Las dinámicas han cambiado, los roles familiares han cambiado. No estoy seguro de que haya más o menos, solo que la realidad ha cambiado. Lo que sí ha cambiado es que ahora todo tiene una gran difusión y con mucha celeridad. Cualquier cosa que pasa hay una potencialidad que tenga difusión, y eso tiene sus consecuencias. Y los jóvenes saben que pueden hacer cosas que tienen mucha difusión y se ha convertido en un valor, para mi extraño, exhibirse o esa necesidad de mostrar a los demás de que estás bien y ponerlo en un teléfono.

–¿Repetirán la iniciativa en el colegio Patronato San José en otros centros?

–Tendrá continuidad el día 27, será en el colegio San Vicente, aprovechando la misma sede y casi con seguridad a la vuelta del verano en Avilés. Queremos contar con la colaboración de las administraciones públicas porque es una actividad que redunda en el beneficio de la comunidad y nos préstamos a cualquier tipo de colaboración o convenio.

Compartir el artículo

stats