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Cabueñes homenajea a los residentes de la pandemia: “Merecen un pedestal”

El hospital despide con gratitud a 43 residentes tras terminar su formación, marcada por la crisis sanitaria

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En imágenes: Despedida a los residentes en el Hospital de Cabueñes Marcos León

Tuvieron que hacer frente a la mayor crisis sanitaria en décadas muy poco después de salir de las aulas, así que en el Hospital de Cabueñes entienden que los 43 médicos residentes homenajeados ayer tras terminar su formación en el complejo “se merecerían todos un pedestal”. “Todos arrimaron el hombro, estamos muy orgullosos de estas promociones”, reconoció Macarena Corominas, responsable de Docencia del complejo. Todos residentes de cuarto y quinto año –la duración del tramo formativo depende de la especialidad–, la mayoría aspira ahora a hacerse un hueco ya como profesionales en el hospital o, al menos, a quedarse en la región. “Muchos ya tienen aquí su proyecto de vida, no se quieren marchar”, asegura Corominas.

Es el caso de Marta Pérez, residente de Pediatría, que sí firmaría un contrato con Cabueñes en cualquier momento. Como siempre suelen decir los sanitarios, el hospital tiene las ventajas de un complejo grande y las de uno pequeño. “Nos conocemos todos por nombre, y eso es genial porque las guardias son mucho más fáciles si sabes que conoces a alguien que te puede ayudar. Pero, a la vez, en Cabueñes se ve mucha patología, de sobra para aprender un poco de todo. Yo recomendaría mucho este hospital para futuros residentes”, valora Pérez, que sí reconoce que su promoción, como la que terminó el año pasado, tuvo que pasar por rachas “bastante duras”. “Hubo muchos momentos de incertidumbre, sobre todo al principio, y también algo de miedo. Pero también fue una experiencia enriquecedora para todos. En Pediatría al final teníamos menos trabajo y nos fuimos a colaborar con otras especialidades de adultos, así que aprendimos cosas que no habríamos descubierto en un año normal”, señala la residente, que reconoce haberle pillado “mucho cariño” a su servicio: “El trabajo del día a día fue siempre muy agradable con ellos”.

En los últimos meses, Pérez y Corominas señalan que la formación ha sido ya “casi normal”, y que solo hubo que suspender al inicio de la pandemia algunas rotaciones, así que arrojan un balance positivo. Ahora, el grupo queda a la espera de las bolsas de trabajo para poder empezar a trabajar, previsiblemente en sustituciones por bajas laborales o para suplir ausencias en las vacaciones de verano. En septiembre, además, está previsto que el hospital despida de manera similar a las residentes de Enfermería, una promoción que resultó también clave para la lucha contra el covid-19.

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