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Eladio de la Concha García-Mauriño Portavoz de Vox

“El gobierno local no ha tenido ningún éxito este mandato, es una auténtica calamidad”

“La Alcaldesa está muy cerca del comunismo, con un feminismo radical, y ha cruzado la línea de la educación” | “Los demás partidos están viendo que estamos pisando fuerte y seguro”

Eladio de la Concha, ayer, bajo la torre de la Universidad Laboral. | Marcos León

Con dos concejales, Vox confía en mejorar los resultados en las próximas elecciones tras desarrollar una oposición “firme y coherente” con su ideario frente “al sectarismo de la Alcaldesa”. El portavoz, Eladio de la Concha García-Mauriño (Gijón, 1959), mantuvo un cruce de palabras con Ana González el pasado pleno, al acusar de salir contagiado de covid a la calle.

–¿Ha salido de casa con covid como afirma la Alcaldesa?

–Es una calumnia en toda regla. Esta señora, creo, se basa en una anécdota de octubre de 2020, cuando una persona que trabaja en un despacho en el que colaboro dio positivo, pero no era contacto estrecho, como confirmaron los rastreadores. No obstante, opté por no ir a las comisiones del Ayuntamiento y tomé las precauciones pertinentes. Eso fue todo. Jamás he tenido covid.

–¿Por qué esa acusación?

–Fue en el pleno en el que la Alcaldesa debía explicar la sentencia en contra de la obra en el Muro y se la veía irritada y nerviosa. Le soltó un improperio a Alberto López-Asenjo (edil no adscrito), le dedicó un comentario de mal gusto a Pelayo Barcia (Foro) y luego fue contra mí. Le exigí que lo retirara porque era falso, pero insistió. Por eso nos fuimos mi compañera Laura Hurlé y yo, porque es intolerable que se calumnie de forma gratuita a una persona que representa a muchos gijoneses. Solicitamos que se retractase, pero sin ninguna confianza.

–¿Por qué?

–Porque nunca lo hace. Es la misma señora que ha descalificado al cincuenta por ciento de la ciudadanía diciendo que los hombres somos animales que nos regimos por impulsos básicos, la que insultó a algunos concejales diciendo que su aseo capilar dejaba mucho que desear. Y se metió con los transexuales al inicio del mandato, aunque luego lo negaron. Ella es muy proclive a reírse de todo el mundo cuando los demás mantenemos unos criterios de comportamiento distintos.

–¿Cómo valora la actuación del gobierno local hasta ahora?

–En ese pleno, la Alcaldesa estaba incómoda porque se preguntaba sobre uno de los grandes fracasos, el del Muro, de un gobierno que no ha tenido ningún éxito. El Ayuntamiento es una auténtica calamidad.

–Ustedes siempre han exigido en el Muro volver a la situación previa al “cascayu”. ¿Qué le parece el nuevo anteproyecto?

–Soy escéptico con las cuestiones previas. Yo te pongo un Muro con arbolitos, todo verde en un plano y te parece ideal, pero no te resuelvo el problema del tráfico. Aquí pasaban muchísimos coches porque era el camino más corto que unía la zona este con el centro. Pero cortaron, generando otros problemas como se han visto, por ejemplo, en la avenida de la Costa. En Vox siempre abogamos porque el Muro se quedase como antes. Luego otros partidos se han ido sumando. Ahora das rodeos, consumes más combustible y contaminas más. La medida es una atrocidad. Si Vox llega a tener decisión sobre el Muro, es volver al estado anterior o muy parecido.

–¿Y el plan de movilidad?

–Pretende que los vehículos no circulen por toda la zona litoral ni por el centro de la ciudad. Y el problema es que no dan alternativa, porque hablan mucho del metrotrén, pero es la historia de nunca acabar. Hablan de aparcamientos disuasorios que parece un cachondeo. Esta gente quiere terminar con los coches primero y luego dar las alternativas.

–¿Falta planificación?

–No, si la planificación la tienen clara, que es la Agenda 2030. Hay dos palabras en su mentalidad, sostenibilidad y la que se inventaron ahora, verdificación. Y a partir de ahí es su plan, muy bonito en el papel y en la práctica un desastre.

–¿Por qué dicen que el gobierno local es sectario?

–La Alcaldesa es una persona a la izquierda del PSOE, muy cercana a los comunistas, por eso tiene tan buenas migas con Aurelio Martín, y se rige por un feminismo radical. Al menos, el 95% de las mujeres no piensan igual que ella. Es sectaria y se ve cuando insulta a los hombres o no respeta los pensamientos de otros grupos municipales. Además, ha pasado la línea de la educación, porque descalifica a las personas y las ideas de forma peyorativa.

–¿Cómo están las relaciones con los partidos de derecha?

–Vox tiene un ideario y una forma de llevar la política clara, con respeto y educación, pero nuestras ideas son las que son. Y las decimos igual en Gijón que en Barcelona, Madrid, Murcia o Andalucía. Mantenemos nuestro criterio. A la hora de pactar, si me habla de eso, nosotros mantenemos el mismo discurso que es ir buscando los puntos más cercanos. A nivel Gijón nos llevamos a bien absolutamente con todos los concejales de la corporación, salvo con la Alcaldesa, que es la única que está sacando la patita. Pero no hemos planteado ningún tipo de coalición, ni hablamos de elecciones.

–Continúe.

–Cualquier idea que sea buena para Gijón estaremos juntos con quien sea para defenderla. El problema es que los demás grupos están viendo que estamos pisando fuerte y seguro. Hay cuestiones en las que nosotros estábamos solos y han venido luego a unirse, como le decía con el Muro o con la cooficialidad del bable, que gracias a nuestros dos diputados en el Principado se pudo parar.

–¿Confían en mejorar el resultado de 2019?

–La gente cuanto más nos conoce, más nos apoya. Y ahora hemos dado un nuevo paso, que es haber entrado en un gobierno, el de Castilla y León. Su labor será importante para todos. Pero si fueran ahora las elecciones, los datos nos dan un ascenso importante. Esperamos crecer y bastante, porque la gente se ha quitado el miedo y ese mantra de que somos extrema derecha. Han visto que somos gente normal que hemos venido a la política porque los partidos estaban arruinando el país.

El test al portavoz

1. ¿Qué ha sido lo mejor del mandato?

Debo centrarlo en mi grupo. Haber encontrado una gran compañera, Laura Hurlé, y el trabajo de María Muñiz y Esteban San Frutos, que con muy poco hacemos mucho.

2. ¿Y lo peor?

Que la pandemia no ha sido solo una cuestión sanitaria.

3. ¿Cuál es el reto en el año que queda hasta las elecciones?

Seguir trabajando con seriedad y que la ciudadanía tenga por seguro que si confía en nosotros no les vamos a defraudar.

4. ¿Será usted el candidato a la Alcaldía?

Vox nunca habla de esto hasta el mes antes.

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