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La caída de asuntos penales de violencia de género en Gijón no frena el colapso del Juzgado

En Gijón se tramitaron 1.243 casos en 2021, con un aumento de temas civiles, lo que supone “el doble” que la mayoría de órganos del país

El número de casos penales que se investigan en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Gijón, que cerró el 2021 con 1.138 procedimientos, mantiene una tendencia a la baja en los últimos años –los del último curso fueron los mejores desde hace más de un lustro– pero que no está repercutiendo en una menor carga de trabajo, toda vez que los asuntos se incrementan en la vía civil y, además, están alcanzando “una mayor complejidad” que mantiene al juzgado gijonés al borde del colapso y que llevado a su magistrada, como solicitó en una entrevista a LA NUEVA ESPAÑA el pasado domingo, a reclamar la creación de un segundo Juzgado de Violencia en la ciudad. Uno de los principales motivos, explican las fuentes consultadas, fue el cambio introducido en el Código Civil en junio del año pasado y que obliga a revisar todos los procedimientos civiles cuando hay menores de por medio para suspender los régimenes de visita de los progenitores paternos en el caso de que exista una denuncia penal por violencia de género contra el padre. De hecho, se debe actuar de oficio aunque la madre de los niños no solicite suspender las visitas con el progenitor. “El problema no está solo en el número de casos que llegan, sino su complejidad, porque además se vislumbra que en un futuro cercano se vayan a incluir también las agresiones sexuales aunque no exista relación de pareja previa. ¿Para qué esperar a que se colapse?”, reflexionan las mismas fuentes.

El Código Civil, tras la modificación del artículo 94, impuso que “no procederá el establecimiento de un régimen de visita o estancia, y si existiera se suspenderá, respecto del progenitor que esté incurso en un proceso penal” por cualquier delito cometido contra el otro cónyuge o sus hijos. En la misma línea, desde la sala del Tribunal Supremo especializada en Violencia de Género también se instó a la Fiscalía a exigir siempre un pronunciamiento sobre las medidas civiles. La complejidad que desde la entrada en vigor del cambio legislativo se percibe en multitud de asuntos, hasta para un cambio de colegio o el pasaporte del niño.

En lo que son los datos del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Gijón, publicados recientemente por el Consejo General del Poder Judicial, se aprecia ese repunte sustancial, pasando de los 89 asuntos civiles tramitados en 2020 a los 105 casos del año pasado. No obstante, el grueso de las labores llevadas a cabo en el juzgado gijonés –cuenta con nueve funcionarios, tras un refuerzo de dos personas en 2018, además de la magistrada y letrado de la administración de justicia– están en el ambito penal. En concreto, fueron 1.138 los procedimientos abiertos en 2021, pero la mayoría de los delitos fueron por asuntos menos graves. En Oviedo, por citar un ejemplo, fueron 995 los procedimientos abierto el pasado año. “A pesar de que los asuntos estén bajando en Gijón siguen siendo números que doblan el número de asuntos de la mayor parte de los juzgados especializados en Violencia sobre la Mujer de España”, advierten las mismas fuentes.

Los delitos denunciados en Gijón desvelan también que las nuevas tecnologías tienen incidencia en la forma de comisión de los delitos, como el envío de fotografías privadas o comentarios nocivos en redes sociales. Además, “existe la percepción en el órgano judicial de que la mayoría de implicados, ellos y ellas, rondan los treinta años”, explican.

Los delitos menos graves en el ámbito penal siguen a la cabeza de la estadística en un año en el que, afortunadamente, no hubo homicidios. Así, hubo 363 casos de maltrato de obra y palabra, otros 189 por injurias y coacciones y 109 por lesiones físicas que conllevaron atención clínica. En cuanto a delitos contra la libertad se tramitaron 17 casos por nueve delitos contra la libertad e indemnidad sexual. Los quebrantamientos de condena (116) y de medidas cautelares (119) también suponen un tipo de delito que genera mucho trabajo en el Juzgado de Violencia. Además, se concedieron 124 órdenes de protección a mujeres de las 171 solicitadas.

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