Dos mujeres, de 45 y 43 años y ambas vecinas de Gijón, han sido detenidas por la Policía Nacional por sustraer joyas valoradas en alrededor de 40.000 euros del domicilio donde trabajaba la primera de ellas como empleada de hogar y su posterior venta en distintas casas de compra venta.  

La investigación policial se inició a finales del mes de abril a raíz de la denuncia presentada en comisaría por un individuo que alertaba de la sustracción de numerosas joyas de gran valor que estaban guardadas dentro de un cajón del dormitorio, en la vivienda donde residían unos familiares. Las sospechas, explicó, “se centraron sobre una de las trabajadoras que llevaba poco tiempo prestando servicios en la vivienda, coincidiendo con las fechas en las que se percataron de la falta de las joyas”, detallan fuentes policiales. En concreto, pulseras, pendientes y relojes de oro.

Las labores de la Brigada Local de Policía Judicial de la Comisaría de Gijón permitieron corroborar que la trabajadora en cuestión “había vendido alguno de los efectos sustraídos en una casa de compra venta de esta ciudad, logrando los investigadores recuperar estas joyas”. Además, se detectó la venta del resto de efectos robados, en otras casas de compra venta a nombre de una segunda mujer, la cual fue plenamente identificada por los agentes.

Hace unos días, se procedió a la detención de ambas mujeres, conocidas entre sí. La principal sospechosa, quien parece se encontraba pasando un mal momento económico y que contaba con antecedentes policiales previos, resultó detenida como presunta autora de un delito de hurto. Y a la segunda investigada, sin antecedentes, le fue imputado un presunto delito de receptación al colaborar en la venta de parte de los efectos sustraídos.