La calidad del transporte público del colegio Montiana –dependiente del Consorcio de Transportes de Asturias (CTA)– irrita a vecinos y familias de las parroquias de Serín, San Andrés, Poago, Veriña y Monteana, a las que da servicio el centro educativo. “A este paso terminaremos cerrando”, clamó ayer Chema Suárez, director del colegio, durante una reunión mantenida junto a representantes de Foro Asturias, familias afectadas y las asociaciones vecinales de San Andrés y Serín, en la que trasladaron sus quejas por “el mal servicio” que ofrecen a los alumnos que frecuenta la ruta diaria del autocar.

El colegio Montiana cuenta a día de hoy con 24 alumnos. Muchos de ellos utilizan el transporte escolar para acudir a sus clases a través de dos vehículos que hacen el recorrido. El primero es frecuentado por hasta 14 estudiantes y cuenta con cinco paradas. En el segundo, concurrido por cuatro alumnos, computan cuatro: una por estudiante. En este último punto es donde nace la problemática. “Hace un mes cambiaron todo el recorrido porque se matriculó una niña nueva”, explicó Cecilia González, una de las madres afectadas. Ahora, dada la reestructuración de la ruta, las familias se ven obligadas a hacer grandes caminatas matinales para subirse al autobús. “Hay inspectores de la CTA siguiendo al autobús por si para más cerca a dejar a los niños”, aseguró anonadada Tamara Robles, otra de las madres damnificadas.

A las paradas se suman los horarios: “En teoría tiene que pasar a menos veinte, pero lo mismo pasa a y media que a menos diez”.