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La obra del “solarón” tendrá un seguimiento arqueológico por la muralla carlista

El Ayuntamiento rechaza efectuar excavaciones previas a los trabajos, como pidieron organizaciones y particulares, pero acepta una vigilancia

Vista parcial del "solarón". Marcos León

El proyecto de urbanización del “solarón” establecerá entre sus condiciones que se haga un seguimiento arqueológico durante la obra ante la posibilidad de que se encuentren vestigios de la antigua muralla con la que se fortificó Gijón con motivo de las guerras carlistas del siglo XIX. La posible existencia de esos restos arqueológicos fueron advertidos en las alegaciones que se presentaron al proyecto de urbanización que se sometió a información pública a finales de 2019, cuya tramitación quedó al ralentí a la espera de que se determinara la ubicación de la estación intermodal y ante los cambios introducidos con posterioridad por el Ayuntamiento aumentando las zonas verdes y reduciendo la edificabilidad. El historiador Héctor Blanco fue quien levantó la liebre sobre la existencia de esos restos arqueológicos en el “solarón”, facilitando la información a quienes alegaron.

El área municipal de Urbanismo está por la labor de asumir el control de vestigios arqueológicos a pesar de que no hay referencia a los restos de esa muralla en el catálogo Urbanístico ni están incluidos dentro del inventario del Principado que protege el patrimonio arqueológico. Eso último es precisamente lo que solicitó a la Consejería de Cultura una de las organizaciones que presentaron alegaciones al proyecto de urbanización, la Asociación Profesional de Arqueólogos, Conservadores y Museólogos de Asturias.

El Ayuntamiento aún no ha respondido formalmente a las alegaciones presentadas al proyecto de urbanización del “solarón”, pero está por asumir el control arqueológico, aunque no de la forma que solicitaron los alegantes. Así, el historiador Héctor Blanco u organizaciones como Ecologistas en Acción plantearon que ese control arqueológico debe realizarse con carácter previo, no durante las obras. Apelan a que según documentación obrante en el Archivo Municipal, la parte del “solarón” más próxima a la plaza de El Humedal puede contener los restos del foso de la fortificación de la época de las guerras carlistas y que, ante esto, es necesario cumplir con la Ley de Patrimonio Cultural del Principado realizando excavaciones y catas para identificar, valorar y conservar los restos arqueológicos de “la única construcción defensiva en su clase y cronología realizada en Asturias”.

Entre quienes presentaron alegaciones también está Equo, organización política que forma grupo municipal con Podemos, que ha venido reclamando medidas para preservar los restos arqueológicos que se hallen en el “solarón” de esa muralla decimonónica. Algo que tendría que determinar en última instancia el Consejo de Patrimonio Cultural del Principado, en el caso de que se encontrasen restos de esa fortificación donde estuvo la antigua playa de vías, la estación y el aparcamiento de la misma. En ese sentido, la normativa no obliga a conservar todos los vestigios arqueológicos, si no que en determinados casos permite documentar su existencia realizando una memoria y un dossier fotográfico sin tener que conservarlos, algo esto último que también podría darse en este caso.

Si con el control arqueológico durante la ejecución de las obras el Ayuntamiento asumirá un punto intermedio respecto a lo que le pedían en las alegaciones, ocurrirá otro tanto respecto a las alegaciones para mantener el “solarón” como un parque íntegramente, sin edificaciones. El “no” a esta petición ya lo ha repetido por activa y por pasiva el gobierno local. No obstante, el pasado mes de noviembre, el Consistorio presentó una modificación del proyecto de urbanización del “solarón” que había salido a información pública en 2019, en la que se reducía la edificabilidad, eliminando la torre de 20 plantas y se aumentaba en 5.000 m2 las zonas verdes hasta totalizar 23.600 metros cuadrados, esto es, 73% del espacio libre. También se reduce la anchura de los viales para el tráfico rodado.

La modificación del proyecto no obliga a repetir la información pública

Los cambios planteados en el proyecto de urbanización del “solarón” el pasado noviembre no conllevarán que se tenga que repetir el proceso de información pública efectuado a finales de 2019, según informó ayer el gobierno local en la Comisión de Urbanismo ante la pregunta formulada por la portavoz de Podemos-Equo, Laura Tuero, sobre las alegaciones presentadas.En total se presentaron 100 alegaciones, 64 de ellas idénticas elaboradas por miembros de Un pulmón para el “solarón”, que facilitaron el modelo a otras personas y que es también la alegación que presentó Equo.El Ayuntamiento ha trasladado a Gijón al Norte su propuesta de modificación del proyecto de urbanización reduciendo edificabilidad, a la vez que se divide en lotes más asequibles para las constructoras locales el suelo destinado a construir viviendas, y ampliando las zonas verdes inicialmente previstas. El área de Urbanismo también ha trasladado a Gijón al Norte las alegaciones presentadas, la mayoría de las cuales responden a tres modelos, uno de ellos el elaborado por “Un pulmón para el solarón”.Una vez que Gijón al Norte se pronuncie tanto sobre la modificación del proyecto como sobre las alegaciones, el Ayuntamiento podrá culminar la tramitación administrativa, con la aprobación definitiva del proyecto de urbanización que permitirá desarrollar un área del plan de vías sin necesidad de esperar al desarrollo del resto del proyecto en torno a la futura estación intermodal de Gijón en Moreda.

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