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La jueza toma declaración por el guardia civil calcinado en Veranes

“Quiero que se investigue y esclarezca lo que le pasó a mi padre”, afirma el hijo del fallecido, víctima de un incendio mientras segaba

Gerardo Currás, en la redacción de LA NUEVA ESPAÑA de Gijón. Marcos León

La jueza que instruye el caso de Gerardo Currás, el guardia civil jubilado de 66 años que falleció en julio del pasado año al quedar atrapado en su coche por el fuego cuando quemaba yerba en una finca de Veranes (Cenero), retomará la próxima semana la toma de declaraciones a testigos y agentes de la Guardia Civil que investigaron lo ocurrido y que cerraron el caso como un accidente. El hijo del fallecido no lo entiende así, y por ello es por lo que se ha personado en la causa. “Quiero que se investigue bien y se esclarezca todo lo que le pasó a mi padre. La persona que se encontraba con él ha dado muchas versiones, además de tener una extraña actitud”, señala Gerardo Currás.

Este gijonés confía en que la justicia “atienda nuestras demandas respecto a las declaraciones y pruebas solicitadas para la consiguiente apertura de un proceso judicial donde se puedan dilucidar las extrañas circunstancias de la muerte de mi padre”. “Y no solamente un atestado a todas luces insuficiente”, reflexiona Gerardo Currás, que desde la muerte de su padre no ha parado de visitar a los vecinos de la zona para poder encajar todas las piezas de aquel día. El caso está en el Juzgado de instrucción.

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