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Aurelio Martín Concejal de Movilidad y Medio Ambiente (IU)

“La sentencia del ‘cascayu’ trata sobre el pasado, el futuro es la reforma del Muro”

“Para cumplir con el fallo judicial, interpreto que no hace falta cambiar el carril bici ni suprimir toda la zona que se peatonalizó”

Aurelio Martín, ayer, en el Campo Valdés. | Ángel González

El concejal de Movilidad y Medio Ambiente y portavoz municipal de IU, Aurelio Martín (Gijón, 1960), considera que la sentencia judicial que obliga a devolver el doble sentido de tráfico al Muro se pronuncia sobre “un asunto del pasado”. Para el edil, “lo importante ahora” es el anteproyecto de reforma definitiva del paseo. “Eso es el futuro”, asegura. 

–La juez pide desmantelar el “cascayu”.

–Lo que toca ahora en el Muro es una obra para reformarlo que cada vez tiene más consenso social y político y que empezará a final de año. Eso es lo más importante. Lo otro forma parte del pasado.

–Pero el presente es una sentencia judicial. ¿Cómo la valora?

–Sobre eso ya ha opinado la Alcaldesa y no vamos a decir nada más. Se cumplirá la sentencia y ya está. Insisto en que trata sobre una actuación del pasado. Todo lo que se hizo fue muy importante en su momento en términos de distancia social. Y también porque nos permitió hacer una prueba de ensayo y error con la que sabemos que para la reforma del Muro no hay que hacer un túnel de 60 o 70 millones de euros, que es tanto como decir que no se haría. Hoy la ciudad sabe que puede haber un proyecto realista, que la reforma del Muro se puede acometer y que no será una asignatura pendiente, como lo está siendo el plan de vías.

–¿Pero no desgasta políticamente que una sentencia diga que algo se hizo mal y obligue a deshacerlo?

–Bueno, falta que se pronuncie el TSJA. Y el juzgado pide una fianza por la ejecución provisional.

Estamos empezando a valorar la reducción de velocidad en el Muro ya

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–¿Habría evitado este desenlace adelantar la reforma definitiva, dado que no requiere modificar el plan especial del Muro?

–Los procedimientos son muy complicados y además hubo una comisión del Muro que tardó más tiempo de lo que todos hubiéramos deseado. La pandemia ha dificultado muchas cosas y eso no puede ignorarse. Yo me quedo con que Gijón por fin va a avanzar hacia la modernidad y la sostenibilidad. Y con que pretende ser una referencia en el Cantábrico. Lo que tiene este gobierno es un modelo, otros partidos, sobre todo la oposición de derechas, niegan cualquier posibilidad de cambio y tienen tanta capacidad de crítica como incapacidad de propuesta.

–¿A la vista de lo que ha pasado con la sentencia y ahora su ejecución, habría hecho algo de manera diferente?

–¿Es posible en las pandemias prever las cosas? Pues probablemente, no. Y hemos respondido de forma inmediata. Desde esta concejalía nunca se ha negado que había también una prueba de ensayo-error. Queremos que esa zona sea el gran escaparate de Gijón, de utilidad para los vecinos y para la atracción de turistas. Ese es el gran desafío. Y ante eso está el árbol que tapa el bosque, como decir “hay un atasco de un minuto en la avenida de la Costa”, donde está bajando continuamente el tráfico. ¿Cuál es el debate?

–En este momento eliminar el “cascayu” por orden judicial.

–Por una interpretación administrativa que hace una juez y que está recurrida. Veremos lo que da de sí ese recurso en el TSJA. Más allá de eso, lo importante para los gijoneses es que vamos a acometer una reforma de las fachadas marítimas, que va a transformar profundamente Gijón y que nos va a poner en el mapa de ciudades avanzadas, modernas y que apuestan por la innovación. Y que en eso no va a pasar como con el plan de vías. También llevamos 20 años hablando de la reforma de las fachadas marítimas, y es este gobierno el que va a iniciarla.

–¿Habrían desmantelado el “cascayu” antes de la obra definitiva del Muro sin orden judicial?

–Siempre fue intención del gobierno empezar la reforma en este mandato sin desmantelar antes lo que hay ahora, porque abrir el Muro para cerrarlo en noviembre o diciembre no deja de ser, más allá de los debates administrativos y jurídicos, un mareo para el ciudadano.

–¿Qué prevén hacer si Stop Muro presenta el aval?

–Estrictamente lo que pide la sentencia: reponer un vial en el espacio del “cascayu”, que no en todo el “cascayu”. Interpreto que no hace falta cambiar el carril bici. Es un tema que tenemos que ver con Obras Públicas, porque quien hizo antes la obra y quien la va a hacer ahora es Obras Públicas. Nuestra concejalía no ejecuta obras.

–¿Van a modificar la velocidad en el Muro ya?

–Es un tema que estamos empezando a valorar ahora.

–¿Reducción de velocidad?

–El lunes lo intentaremos ver en una de las reuniones habituales con los técnicos. Los elementos que afectan al tráfico, como si es necesario un semáforo o si no lo es, son los últimos. Primero Obras Públicas tiene que quitar bancos, papeleras y demás, lo que llevará poco tiempo.

–Estamos en la recta final del mandato. ¿Cómo lo valora?

–Hemos tenido éxito en la obtención de fondos europeos. Por ejemplo, ligados a movilidad y zonas de bajas emisiones Gijón ha logrado 9 millones de euros; y Oviedo, 3,4. Y eso es lo que va a permitir hacer las cosas, gobierne quien gobierne. Para impulsar Gijón hay que tener un modelo de ciudad, proyectos y financiación. Y este gobierno lo está consiguiendo. El Plan de Movilidad, la estrategia de reverdecimiento, todo lo que se está haciendo en innovación, la renaturalización del Piles, el cambio de los paseos marítimos, la ampliación de la Milla del Conocimiento... Eso está en marcha y gobierne quien gobierne, si dice que lo hace de un día para otro es mentira. Y además si a algo ha tenido que responder el gobierno por encima de esta hoja de ruta es a la pandemia.

Gijón es una ciudad crítica, que tarda en convencerse de los cambios

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–Explíquese.

–Con la pandemia, el Ayuntamiento que con más rapidez ha actuado en materia económica y social, y lo reconocen entidades como Otea, es el de Gijón.

–Bastantes proyectos en marcha tienen contestación social.

–¿Hay algún proyecto que no lo haya tenido en Gijón? ¿La tuvo el “Elogio del Horizonte”? ¿La decisión de que la avenida Schultz sólo fuera para transporte público? Gijón es una ciudad crítica, que tiene que convencerse de los cambios y tarda en convencerse. El problema es que no haya alternativas. ¿Hay propuestas de algún otro partido para el Muro? Ninguna, cero.

–Con la ordenanza de Movilidad se logró apagar un fuego con una aproximación al colectivo que protestaba. ¿Por qué no ha sido así en conflictos como el Muro, el Piles...?

–En lo del Muro hay mucha aproximación, con los sindicatos, la patronal, los ecologistas, el consejo de la juventud, las entidades vecinales de La Arena y el centro. Hay otros que consideran que les afecta a su desplazamiento, cuando les lleva muy pocos minutos más. Pero la reforma del Muro es un tema que es de interés general con un apoyo muy mayoritario. Otra cosa es la utilización que hacen los partidos de la derecha para desgastar al gobierno. Sobre la reforma del Muro hay un gran consenso y sobre el Plan de Movilidad buscaremos el consenso, retirando, si los vecinos no lo consideran útil, la ampliación de la ORA, que por otra parte es algo que puede decidir la Junta de Gobierno.

–¿Para cuándo la reforma de Fomento y Poniente?

–Hay que ser realistas. No se pueden acometer las reformas de las dos fachadas marítimas al mismo tiempo. Habrá que hablar a partir de la mitad del siguiente mandato, dependiendo de los fondos europeos que se obtengan.

–¿Ha tenido roces con los socios mayoritarios del gobierno local?

–No. Sólo a veces pequeñas interpretaciones del día a día, que se aclaran y ya está.

–¿Repetirá como candidato a la Alcaldía?

–Mi decisión está tomada desde febrero, pero tengo pendiente un debate con mi organización en el otoño. Hasta entonces, no hablaré.

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