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El edil de Movilidad: “Vamos a un Muro peor que el que hay, el que quiere la derecha”

La supresión del “cascayu”, que respeta el carril bici y deja la circulación a 30 km/h, “quita disfrute al peatón y no mejora el tráfico”, asegura Martín

Aurelio Martín, en el Ayuntamiento. Irene Sirgo

La supresión del “cascayu” se hará, tal y como desveló LA NUEVA ESPAÑA hace tres días, respetando la ubicación del carril bici (que tendrá semáforos propios), dejando una franja peatonal separada de la calzada por bolardos, con tráfico rodado a 30 kilómetros por hora y garantizando el cruce hacia la calle Menéndez Pelayo. “Este gobierno no va interpretar ni una coma de la sentencia. La obra se va a ejecutar como pidió Stop Muro en su demanda y asumió el juez: un vial por la zona del ‘cascayu’, sin tocar elementos estructurales y con el menor coste posible. Eso nos llevará a una provisionalidad con la que nadie va a estar contento. Bastante peor que lo que hay ahora. Quita espacio de disfrute al peatón y no supondrá una mejora sustancial en el tráfico de avenida de la Costa. Una provisionalidad poco útil pero la que ha querido Stop Muro y los partidos de la derecha que lo apoyan”, espetó ayer el concejal de Movilidad, Aurelio Martín, en la presentación de los pormenores de la actuación.

El edil acusó a la asociación Stop Muro y a los partidos que la apoyan, con especial énfasis en Foro y el PP, de “prolongar innecesariamente la situación de provisionalidad de la gran fachada marítima de la ciudad”. El proyecto presentado por el Ayuntamiento al que el juzgado dio su visto bueno tiene un coste con IVA de 47.958,65 euros y se concreta en mantener el actual carril bici y recuperar el tráfico en la zona del “cascayu”, desde la avenida de Castilla a la calle Domínguez Gil. Se recupera la regulación semafórica en pasos de peatones y cruces y se colocan semáforos para los nuevos cruces de la calzada con el carril bici. También se recuperan los giros a la izquierda solo en el cruce de Menéndez Pelayo. Además, se retira todo el mobiliario urbano.

¿Y cuando se hará la obra? Martín concretó que el Ayuntamiento está preparando el operativo para ejecutarlas en cuanto Stop Muro entregue el aval de casi 48.000 euros que se les ha solicitado y el juzgado de la orden. Y volvió a colocar en las espaldas de la entidad la culpa de que esas obras pueden coincidir con el verano en un paseo y una playa llenos de gente. “Cada uno es responsable de sus actos y hay cosas que no dependen de nosotros. Si alguien tarda hasta julio en reunir el aval luego que no digan que por qué hacemos las obras en julio”, explicó el edil de IU.

Al tiempo que se prepara para ejecutar la sentencia del tribunal de lo contencioso, el gobierno local de PSOE e IU ha presentado recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias y sigue adelante con el anteproyecto de reforma integral del Muro, presentado hace unos meses con un coste de cerca de 16 millones Olmo Ron, edil socialista de Obras Públicas, explicaba el lunes al Pleno que se esperará a la sentencia del TSJA antes de concretar las fechas del proyecto definitivo de la reforma, su licitación y el inicio de obras.

Aurelio Martín, socio de IU en el gobierno de coalición, entiende que ese fallo judicial “puede darse antes de que acabe el año y de que el gobierno presente su proyecto” con lo cual los plazos no se demorarían. En todo caso dejó evidente su posición ante este asunto en un aviso a derecha e izquierda: “Yo consideraría un fracaso del gobierno, pero también de todo el Ayuntamiento, que el Muro no esté en obras antes de que acabe este mandato. Todo Gijón, de la ideología que sea, quiere la reforma del Muro. El debate es cual. Y siendo así no puede ser que al final no haya reforma o se tarde años y años. Es el momento de dar el salto”.

No solo entiende Martín que ha llegado la hora de afrontar el cambio del Muro sino que el anteproyecto presentado por el gobierno es una herramienta eficaz para conseguir un consenso de la ciudad sobre ello. “Asume nueve de los diez compromisos alcanzados en la comisión del Muro y sobre el décimo, el de la discrepancia y la batalla política, se plantea una plataforma que permite el doble sentido si se considera”, explicó el edil, al tiempo que recordó que la comisión del Muro arrancó en octubre como muestra “inequívoca” de que la voluntad política del gobierno era que el “cascayu” nacido en pandemia fuera provisional

Un mensaje final de Martín: “No nos puede pasar en el Muro como en el plan de vías. No se puede estar indefinidamente con una obra provisional. Y aquí no hay otras administraciones a las que echar la culpa. Aquí la responsabilidad es del Ayuntamiento. Del gobierno, primero, pero de la oposición para no poner chinitas todo el día en el camino, también”.

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