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Listas de espera en las escuelinas públicas de Gijón tras un “aluvión” de inscritos

Las educadoras, que urgen abrir el centro de Cabrales, vinculan el auge de matrículas al menor temor de las familias al coronavirus

La escuela infantil de Viesques. Juan Plaza

Las escuelinas públicas para bebés de 0 a 3 años han tenido que dejar en lista de espera a decenas de pequeños tras lo que las educadoras tildan como un “aluvión” de inscritos por, entienden, familias que se habían saldo un curso ante el temor del covid-19 y otras que, ante el temor de este reenganche, han decidido matricular a sus pequeños ya en los primeros niveles para poder asegurarse una plaza. Centros como Los Pegoyinos, Viesques y Los Raitanes asumen las colas más largas: “Ya se dejó atrás el parón de la pandemia”.

El informe de adjudicación de plazas para las trece escuelinas públicas se publicó esta semana y todas tienen a pequeños en lista de espera en al menos uno de los niveles. Destaca el volumen de familias que hicieron su inscripción para el primer nivel y antes de que su bebé naciese, unas plazas que se reservan para lo que el gremio llama “nonatos” y que guardan el sitio al pequeño para que pueda incorporar a lo largo del curso. Y las listas de espera de este grupo son llamativas. Por ejemplo, las de Atalía, Nuevo Roces y La Serena tienen cada uno a 6 bebés en espera; la de Los Pegoyinos y la de Montevil, 10 cada una; la de Los Raitanes, 9; y la de Viesques, 11. “Lo que llama la atención es que en niños de 0 a 1 nunca se suelen llenar las aulas en septiembre, al inicio de curso, y ahora ya hay muchas que se llenaron”, valora Nieves Sanz, directora de las escuelinas de Viesques y Los Escolinos.

El otro tramo de edad con más pequeños que se quedan a la cola a la espera de que alguna familia renuncie a su plaza es el de segundo curso, para pequeños de uno a dos años. “Aquí siempre hay problemas porque los pequeños de 0 a 1 promocionan directamente al año siguiente dentro de su centro, así que las plazas libres que quedan en los siguientes tramos son menores”, recuerda Sanz, que cree que el volumen de pequeños que no tienen aún plaza asegurada por el volumen de inscritos es “igual o mayor” a antes del covid. De las trece escuelas públicas, diez tienen lista de espera para este grupo. Destacan los pequeños a la cola en Los Pegoyinos (28), La Serena (25), Viesques, (36), Los Raitanes (27) y Nuevo Roces (21). Y el último nivel de infantil, para pequeños de entre dos y tres años, deja una lista llamativa en Los Pegoyinos, con 29 pequeños a la cola, y más de media docena en las de La Serena, Viesques y Nuevo Roces.

La interpretación que hacen las educadoras para estos listados, que reconocen que “pilló por sorpresa” al gremio, responde a la unión de dos factores. El primero, que muchas creían que este año las matriculaciones seguirían a la baja por haberse abierto el periodo de matriculación aún en un contexto de pandemia, que lastró el funcionamiento de las escuelinas, un tramo educativo no obligatorio, estos últimos dos años. “Muchas familias teletrabajaban o no se atrevían a llevar a sus bebés al centro por el covid”, razona Sanz. También entienden que para este curso han confluido las familias que ya trabajan presencialmente –o intuyen que van a hacerlo en los próximos meses– y quieren asegurarse una plaza con aquellas que se habían saltado alguno de los últimos dos años. El sector reconoce que, con estas cifras, van a ser “bastantes” los pequeños que se queden sin una plaza pública, aunque se espera que la apertura de la escuelina de la calle Cabrales, que se prevé que pueda habilitarse a lo largo del curso lectivo, alivie la saturación actual.

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